Maran Suites & Towers

Más sospechas sobre las offshore que rodean al Grupo Macri y sus directivos

El descubrimiento de los vínculos entre la empresa panameña Omexil S.A. y los Macri arrojaron luz sobre nuevas sociedades offshore representadas por directivos muy cercanos a la familia del presidente.

 

Como informó ámbito.com semanas atrás, Omexil fue creada en el 13 de marzo de 1981 por el estudio de abogados Icaza, González-Ruiz & Aleman, el mismo bufete que creó otras firmas en el extranjero del Grupo Macri. Nueva documentación oficial aportada al fiscal federal Federico Delgado señala que los directores originales de esa sociedad fueron Carlos Varsavsky, Edgardo Próspero Poyard y Orlando Salvestrini, todos con domicilio en la calle 51 Este, 34 de la ciudad de Nueva York. También aparece el abogado George Pavia, como secretario.

 

El fallecido Varsavsky sería el nexo entre los Macri y Donald Trump. Según diversas fuentes periodísticas, Varsavsky habría sido el profesor de física que tuvo bajo su control la empresa BA Capital, con la cual Franco y Mauricio intentaron desembarcar en la obra pública-privada neoyorquina. El presidenciable Trump contó en su autobiografía de 1987 que Franco impulsó sin éxito la construcción de un complejo de viviendas de lujo llamado Lincoln West, pero que fracasó en el intento por que aceptó en ese entonces abonar demasiadas “concesiones” en favor de la Ciudad, lo que terminó perjudicando al proyecto. “Uno de los problemas de Franco fue que trató de aplicar los principios de la construcción de puentes al desarrollo de viviendas”, escribió el candidato republicado en el capítulo “A West Side Story”.

 

Varsavsky murió a los 49 años de un ataque cardíaco en pleno vuelo de Manhattan a Buenos Aires. “Era el representante local del desarrollador argentino Francisco Macri”, publicó el New York Times el 2 de marzo de 1983 en la sección Obituarios. “En los últimos dos años (de vida), Lincoln West se había convertido en la principal preocupación de Varsavsky, la mayor construcción de viviendas con financiación privada jamás llevada a cabo en Nueva York”, agregó el periódico.

 

Poyard es el actual presidente de Sideco Americana, la compañía insignia del Grupo. El 59,61% de Sideco lo posee Socma S.A y el restante 40% lo tiene Inversid S.A., otra firma de la familia Macri. Poyard es el cerebro de las operaciones del holding en la Argentina, Brasil, Uruguay, Perú, Paraguay y China.

 

Salvestrini fue tesorero de Boca Juniors durante la gestión de Mauricio en el club xeneize y durante muchos ocupó cargos directivos en el holding fundado por Franco. Fue presidente de Marcosur Technology Communication (MTC), el grupo informático del Grupo. El denunciante Alejandro Olmos Gaona lo describe como un “hombre de estrecha confianza de Francisco Macri que lo hizo presidente del Correo Argentino y del actual Presidente, cuando estuvo al frente de Sideco”.

 

Pavia dirige el estudio de abogados de Nueva York Pavia y Harcourt LLP., desde donde cosechó fama por representar a ciudadanos y grupos empresariales italianos con intereses comerciales en EEUU.

 

Varsavsky, Poyard y Salvestrini dejaron sus cargos de directores de Omexil a los dos años. En la nueva presentación de Olmos ante el fiscal Delgado, se adjuntan las actas y escrituras donde consta que el 13 julio de 1983 la Junta Directiva de la sociedad eligió a Joseph Prikaszsky, Thomas Fleming y George Pavia como nuevas autoridades.

 

La novedad en la causa que investiga la participación de Macri en paraísos fiscales es que los nuevos y viejos directivos de Omexil figuran en los directorios de otras tres empresas offshore, que también fueron creadas por el estudio Icaza, González-Ruiz & Aleman: Niagara Holding Corp., Grandberry Inc. y Lorela S.A..

 

Niagara fue registrada el 10 de noviembre de 1980. El presidente era Carlos Varsavsky; el vicepresidente Edgardo Poyard; el tesorero, Orlando Salvestrini y el secretario, George Pavia. Los suscriptores fueron Rodolfo Ramón Chiari Correa y Mariano Oteiza.

 

Grandberry se anotó el 10 de noviembre de 1980, con Varsovsky como presidente, Poyard de vice, Salvestrini de Tesorero y Pavia secretario. Los suscriptores también fueron Chiari Correa y Oteiza.

 

Lorela se inscribió el 23 de marzo de 1981. Previsible, el presidente fue Varsavsky; el vice, Poyard; el tesorero, Salvestrini, y el secretario, Pavia. En este caso, los suscriptores resultaron Domingo Díaz Arosemena y Joel Rolando Medina.

 

El jefe de Estado está imputado en la causa 3.899/2016 por haber cometido la figura prevista en el artículo 268, del Código Penal, que establece: “En la misma pena [15 días a dos años e inhabilitación especial perpetua]incurriráel que maliciosamente, falseare u omitiere insertar los datos que las referidas declaraciones juradas deban contener de conformidad con las leyes y reglamentos aplicables”.

 

Argentina panameña

 

Otro dato que surgió en la pesquisa que Olmos encaró con los libros oficiales de Panamá fue la existencia de Sideco Americana S.A., registrada el 10 de junio de 1981. “Esta identidad de nombres entre la empresa argentina y su homónima panameña, muestra la posibilidad de que esta última pueda ser usada para actividades fuera del control de las autoridades argentinas”, alertó el historiador.

 

Para mayor suspicacia, el consultor legislativo recordó que tras la revelación del escándalo con los Panamá Papers, Sideco fue retirada de la cotización en la Bolsa porteña. “Eso supone una actitud francamente sospechosa y muestra que existen actividades comerciales que quieren ser ocultadas”, aseguró Olmos en su presentación, donde también reclamó que Sideco sea investigada ante “la existencia de otro nombre idéntico, con la que se pueden hacer determinados negocios sin control alguno”.

 

El asesor parlamentario de Pino Solanas cree que las operaciones de la Sideco extranjera pueden “ser fácilmente confundida” con la empresa argentina, para así “evitar todo tipo de controles, ya que las operaciones que pueda realizar la panameña, está fuera de todo control societario, ya que por lo que se conoce, no resulta exigible, el llevar determinados libros que si se exigen” en el país.

 

Red offshore

 

En la ampliación de la denuncia, Olmos solicita indagar en la red de offshore que rodearon a los Macri y no solo en Fleg Trading Ltd. y Kagemusha S.A., donde Mauricio aparece como director. “(Esta situación) hace suponer, que existen operaciones vinculadas entre tales empresas, que deberían ser investigadas, no solo por la posible relación con el Presidente de la Nación, sino debido a operaciones irregulares en las que pudieren haber intervenido relacionadas con el grupo Macri, quien pudiera haberlas usado para objetivos que debieran ser investigados”, sostuvo.

 

Para Olmos, la creación de tantas firmas en guaridas fiscales demuestran un modus operandi. “Surge una habitualidad de procedimientos en este grupo empresario, que no se observan transparentes, ni tienen que ver con el ejercicio regular de una actividad empresarial, como lo han demostrado los datos que se conocen respecto de Fleg Trading y Kagemusha”, indicó.

 

Su hipótesis fundamental es que durante la década del ’80 el grupo Macri fue uno de los protagonistas del “complejo entramado de negocios espurios” que fue la estatización de la deuda privada, que según los expedientes que duermen en el juzgado federal N° 2, llegó a u$s 23.000 millones en 1985. “Los enormes recursos transferidos al exterior para el pago de esa enorme deuda, que todavía hoy gravita decisivamente en las cuentas públicas, justifican que se conozca a los responsables de ese fraude, sus modos operativos, y los conglomerados societarios que articularon para posibilitar esos negocios”, concluyó.