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Liguilla U13: Rocamora y Quique a la Final Four

ESPECIAL (por Francisco Pancho Calderón).- Quique accedió a la instancia final de la Liguilla Provincial U13 obteniendo el 2° puesto en el último Cuadrangular Clasificatorio disputado en el gimnasio “Julio César Paccagnella” del Club Tomás de Rocamora, entidad que organizó de modo casi impecable el petit-torneo que arrojó al local y al “Decano” paranaense como los dos aspirantes ya clasificados para ingresar a la Liga Nacional por la Zona Campeonato, quedando en espera por los dos de la inventada y muy peculiar Ronda Repechaje. Galería con fotos exclusivas.

 

Los chicos de Alsina 653, dirigidos por Nicolás Giorello, no lograron quebrar la resistencia del local que en el último juego debía ganar sí o sí para evitar la calculadora y por ende trastornos a raíz de haber caído con La Unión de Colón y a su vez Comercio de La Paz había superado en el partido previo a los de la bellísima Ciudad del Palmar, creando expectativa para un eventual triple empate en el que los paceños podían tomar rédito.

 

Quique, antes de jugar entonces, ya tenía pase a la Final Four y solo se debía revelar quien lo acompañaba para esperar a partir de éste domingo una última zaranda de Repechaje, instancia creada por la FBER la cual, de no ratificar al “Rojo” uruguayense y al “Albirrojo” capitalino, marcará una tremenda injusticia pues los resultados mandan y se remarca que , más allá de todo lo bueno exhibido por La Unión y Comercio, o los que lleguen del “Repechaje”, deberían haberse acreditado YA DE MODO DIRECTO los tickets a la Liga Nacional quienes terminaron 1° y 2° en La Histórica.

 

Quizás ese relax de ya estar inscripto como uno de los dos mejores le jugó en contra a Quique, que en sí, o en realidad, sufrió bastante a lo largo del Cuadrangular en el estadio donde sobresale una gigantografía deLeandro “Torito” Palladino.

 

Los de Paraná sufrieron en cada uno de los choques más allá de las diferencias que aparentan ser holgadas en los dos primeros enfrentamientos. Arrancaron venciendo a La Unión por 62 a 51, pre-anunciando la exagerada dependencia del gigante y talentoso Hans Feder (38 puntos), acumulador durante tres cuartos del 90 % de las instancias ofensivas, como a su vez un temible taponador a la hora de defender.

 

Luego llegó el turno de enfrentar a los de La Paz, ganando por 52 a 44 los de Giorello y otra vez sopa… Los 24 de Feder fueron la llave para la victoria, más allá de la capacidad en el traslado de Lucio Princic, Ivar Etchevez y Lautaro Vilotta, la garra y velocidad de los “Mellis” Benítez, la potencia de Ireno Mendoza o el solidario aporte permanente interior de Casiano Calderón Bourband pese al casi nulo juego que recibe para definir donde más puede sacar beneficios.

 

Y el sábado ante Rocamora fue un nuevo choque con la inquietante realidad… Una cosa el cuarto con el ingenioso Feder a la cabeza, más la principal sociedad con el habilidoso Princic, y otra el segundo en la que se subrayó el pre-citado desnivel de capacidades o hasta limitaciones, cosa que no se verificó con otros equipos, los cuales en cada etapa tenían UN referente liderando a sus compañeros aunque de manera mucho más participativa, sin tanto protagonismo excluyente algo que con el correr de los minutos se transforma en una ventaja para el adversario.

 

Peor aún… Feder tuvo que bancarse defensas extremas propuestas por el coach de Rocamora, a veces hasta triplicado, y cuando llegaba la devolución Hans sufría un particular celo de los jueces, algo que venimos apuntando desde el Provincial en Villaguay cuando el n° 11 y Casiano Calderón Bourband soportaban toda clase de contactos y los árbitros no actuaban con la misma vara ejerciendo incomprensible rigurosidad con los gestos defensivos de las torres de la selección paranaense. En La Histórica se acentuó ello sancionándole dos personales de movida a Feder, siendo una NO discutible y la otra un INVENTO absurdo.

 

Aunque más grave todavía… Chicos de tal o cual equipo actúan con una irritabilidad asombrosa y se los perdona (no ejemplificaremos de qué elenco o elencos para no dejar al desnudo que quizás hay técnicos que no estén trabajando adecuadamente en lo que se refiere al control de sus pibitos…), pero los grandes o los llevadores de Quique son apremiados con fricciones permanentes, o padecen planteos zonales, y cuando formulan alguna queja se los destrata, algo percibido en especial con un par de gestos del juez villaguayense Juan M. Maldonado, muy puntilloso -por lapsos- con penar a los de la capital, y más benévolo con los anfitriones.

 

Pero cuidado… Quique NO PIERDE (61-65) por los jueces. BAJO NINGÚN ASPECTO desentrañamos ésta apreciación menoscabando todo lo bueno de Rocamora. El plantel uruguayense no tuvo UN responsable exclusivo o referente excluyente de quien esperar frote la lámpara y lo salve. Como tampoco erró de manera tan grosera una cantidad de lanzamientos libres que -convertidos- hubieran significado un triunfo holgado capitalino.

 

Ezequiel Respaud la rompió como a lo largo de toda la Liguilla, pero tiene un compinche fantástico como Matías Caire (sí, el hijo del querido Luli…). Entre ellos, ordenaron al resto y si bien no podemos negar que se depende muchísimo de “Eze” y “Matute”, no observamos las inseguridades en el resto, que sí por ejemplo se ven en el escaso volumen de juego de un plantel “Decano” en el cual a muchos se los ve auto-presionados, indecisos, sin convicción, limitaciones o carencias al margen.

 

Por eso volvemos a lo que referíamos acerca de Feder. No en sí por los puntos que convierte, pero sí por el desarrollo de las instancias de ataque, el capitán reafirmó la subordinación peligrosísima que tienen los demás componentes en cuanto a lo que el virtuoso gigantón pueda crear y así -paulatinamente- se originan situaciones de notoria previsibilidad en los ataques “Decanos”, y peor aún, algunos jugadores, evidencian una falta de confianza exagerada al no estar habituados a dilucidar acciones, cosa que suena alarmante para el futuro de éstos pibes, como además representa un hándicap considerable para los entrenadores rivales.

 

De más está decir que no es lo mismo el nivel general APB (salvo excepciones como Paracao-Olimpia-Rowing-Echagüe-Ciclista) con éste penúltimo Cuadrangular de la Liguilla y ahora falta el último escalón para llegar a la Liga Nacional. Por eso es que Giorello deberá aprovechar éstas mini-vacaciones previas a la finalísima, y buscar nuevas alternativas, variables, para liberar más de tanto peso a Feder y por qué no, convencer al mismo capitán que cuando se lo duplica o hasta triplica hay compañeros libres listos para intentar definir y si siguen no recibiendo la pelota OPORTUNAMENTE, NO GANAN CONFIANZA por lo cual, cuando milagrosamente les llega para resolver alguna que otra bola, terminan metiendo la pata…

 

Feder, un proyecto interesantísimo por altura, dotes y ganas de progresar, tiene que ser convenientemente instruido en que él solo puede ganar algunos partidos pero NO TODOS, en especial con rivales más equilibrados. Entonces, ya está claramente demostrado que está necesitando de compinches más convencidos, seguros de lo que pueden hacer con la pelota, y no pensar que si cometen errores serán apercibidos por sus compañeros o hasta por padres algo exigentes en las tribunas que deberían probar con aplaudir y alentar a cada una de las singularidades del CONJUNTO no solo algunas espectacularidades determinadas. Y así, SEGURO, harán una GRAN OBRA porque devolverán a varios la CONFIANZA por allí extraviada.

 

Imprescindible recapacitar

 

Tras la victoria de Rocamora se registró un tumulto junto a la mesa de control. Según dirigentes del local, una persona identificada como padre de uno de los jugadores de Quique intentó agredir al juez Maldonado y al intentar sacarlo se gestaron forcejeos entre dicho papá, otros que intentaron persuadirlo de desalojar la zona, y algunos directivos de la institución “Roja” quienes también procuraron disuadir la controversia originada nada menos que delante de los chicos de Quique, algunos llorando por el revés.

 

Desde la otra vereda se adujo que un integrante de mesa de control insultó y hasta ironizó a ese papá cuando se acercó a la zona y hasta lo habría empujado, causando el descontrol de ese padre que, aparentemente se había aproximado -INNECESARIAMENTE- al árbitro solo para pedirle disculpas por algunos insultos proferidos.

Allí se habría suscitado el PRESUNTO empellón de un allegado al local y por contrapartida una intervención de otras personas propendiendo a convencer que termine la beligerancia, y en ese ir y venir de empujones una mamá de un jugador “Decano” acusó haber recibido un golpe por parte de un espectador uruguayense, certificándose varios minutos después un moretón en el brazo de esa madre.

 

Lo raro es que, el aficionado/plateísta Concepcionero implicado compartió toda la noche el juego con nosotros y no dio muestra alguna de frenesí. Más bien, todo lo contrario. Hasta coincidimos con la visión de todo lo que venimos enunciando sobre lo que está dañando al Mini o a la U13.

 

Justamente, ésta situación es la que habría caldeado aún más los ánimos, sin embargo, la actuación de personal policial y la vuelta a la cordura del papá -que se retiró de la institución por determinación propia- puso fin al acalorado altercado.

 

Aclaramos… Estábamos a muy escasos metros y no vimos que pasó pues, puede apreciarse en nuestra Galería, que propendimos a cubrir fotográficamente el festejo de los chicos de La Histórica. Aparte, no nos imaginábamos reacción alguna, pues, si bien hubo reclamos de parte de las dos hinchadas, algunos justos, otros ampulosos y no compartibles, NO OBSERVAMOS que existiese siquiera UN papá con deseo harto elocuente de culminar empañando una fiesta con una conducta violenta.

 

Los jueces habían plasmado una labor DISCRETA pero NO INCISIVA como para considerar que hubo MALA FE. Sí, ya acentuamos en lo que NO ESTAMOS de acuerdo con éstos arbitrajes en Liguilla U13 donde SE PREMIA a los diminutos y fogoneros, CASTIGÁNDOSE a los grandotes virtuosos o hasta a los gigantes poco coordinados.

 

Los árbitros EN LINEAS GENERALES parece que tienen ALGO especial contra las torres y solo ven sus caminas, sus “llevadas”, o hasta sus disposiciones defensivas “flotantes”, pero DEJAN QUE SE LOS GOLPEE INDISCRIMINADAMENTE, QUE SE LOS FRICCIONE EN LOS REBOTES O QUE SE LOS TOME DEFENSIVAMENTE DE MODO ILEGAL.

 

En el caso de Quique, para ser MAS CONCRETOS, lo sufren tanto el virtuoso Hans Feder como el “obrero” Casiano Calderón Bourband, éste último saliendo por 5 fouls ante Comercio, y PODEMOS CERTIFICAR que 2 fueron faltas y las restantes tres INVENTOS EXECRABLES de Maldonado (vaya paradoja… ya había complicado a Quique la noche anterior al juego con Rocamora…)

 

Aunque volviendo al incidente… RECHAZAMOS tajantemente siquiera que un papá se acerque a los jueces. Es, digamos… INOPORTUNO. Inadecuado. Ahora bien, esos árbitros deberían estar acompañados por personal de Seguridad que impida ese acercamiento INNECESARIO. Y no que salga en su defensa directivo alguno del club local, menos aun evidenciando provocaciones (HAYA O NO PASADO ELLO EN CONCEPCION DEL URUGUAY).

 

Por ende, lo seguimos sosteniendo desde hace rato. En la cancha solo pueden estar: JUGADORES, TECNICOS, PREPARADORES, MEDICOS, AUXILIARES, DE SER NECESARIO DELEGADO AUTORIZADO ANTE FBER, ARBITROS, COMISIONADO, ENCARGADOS DE MESA, Y FOTOGRAFOS O PERIODISTAS DEBIDAMENTE ACREDITADOS CUMPLIENDO TAREAS COMO TALES. Garantizando el libre y SEGURO movimiento de todos ellos, la Custodia Policial contratada como lo exige la FBER.

 

De ésta manera, REPITIENDO QUE RECHAZAMOS EL INGRESO DE ESE PAPA A ESA ÁREA, sea cual fuere su OBJETIVO, falló el CONTROL por parte de Rocamora, y allí también debe haber autocrítica. TODO pudo haberse evitado. Hasta las reacciones ulteriores. Si hay AUTOCRÍTICA, se reconocerá, claro está que todo dependerá de lo que se INFORME pues así como se puede INCULPAR hay derecho a defensa y a esclarecimiento.

 

Entendemos que lo mejor es, respirar aliviados a que NADA GRAVE pasó finalmente y TRABAJAR a CONCIENCIA para evitar éstas coyunturas, como EN ESPECIAL LOS PAPAS comencemos a meditar nuestros actos, y medir las consecuencias de los mismos.

 

Acotación imperiosa

 

Algo particular nos sucedió con Juan Maldonado. Dos pedidos estériles para tomarle fotos como lo hacemos con todos los jueces, y un diálogo que nos alertó que algo no andaba bien ese fin de semana con el villaguayense: “a mí no me importa lo que diga NADIE respecto a cómo actúo” (palabras más, palabras menos…) expresó el árbitro minutos previos al partido ante una frase de éste periodista cuando el juez se negó inicialmente al segundo pedido de fotos del fin de semana: “parece que estamos muy concentrados… Con éste clima es comprensible… la que se viene con tantos padres reclamando cualquier cosa y con algunos chicos demasiado alterados…”, justo refiriéndonos a una actitud irascible de un pibito que NO IDENTIFICAREMOS en el cierre de Comercio-La Unión, segundos antes del arranque de Rocamora-Quique.

 

Ahí vino la frase de Maldonado con un gesto DESAFIANTE, SOBERBIO, que no nos gustó. Recordemos que más allá de ser papá del 15 de Quique, hay 25 años de laburo como periodista especializado en básquet.

Acto seguido, nos dejó “pagando” y se fue a hablar con “Pepillo” Ibáñez.

 

Maldonado podría percatarse que, a veces, las reflexiones, los consejos, los conceptos, respetuosamente dados, suelen ENRIQUECER. Y coincidimos con él que en las tribunas hay algunos padres, madres, hermanos, familiares… que VUELVEN LOCOS a árbitros y hasta a los mismos chicos. Sí, sí… Coincidimos con el árbitro. Pero de allí a la soberbia expresión y hasta lo gestual y su posterior cierre intempestivo de la conversación, algo nos anticipaba que Maldonado no haría bien los deberes.

 

Eso pasó. NO TUVO UNA ACTUACION ILEGAL NI PERNICIOSA en contra de Quique. NO CREEMOS que haya tenido MALA INTENCIÓN. Pero se lo vio RARAMENTE RIGUROSÍSIMO con todo lo que perjudique a Rocamora, y haciendo “la vista gorda…” con las IMPERFECCIONES de los chicos locales.

 

Ejemplifiquemos… Se la pasó advirtiendo a Giorello por “x” situaciones anómalas de los pibes paranaenses. Pero NI SIQUIERA UNA VEZ advirtió que el coach de Rocamora cuando pasaba un jugador de Quique botando la pelota a su lado ÉL SE LA PASABA GRITANDO, VOCIFERANDO Y ZAPATEANDO con EFECTOS PERJUDICIALES para la calma de un chico de 12 años. Podemos asegurar que si éramos nosotros los que transitábamos ese lateral y nos zapateaba así perdíamos la pelota de los nervios. Eso NO LO VIO MALDONADO.

 

O sancionó CON JUSTICIA algunas “llevadas” de Feder cuando intentaba superar un vallado de manos y piernas que parecían más tackles que defensas legales, pero NO SANCIONABA ASÍ algunas acciones parecidas de Matías Caire (imperfección técnica aparte, un divino el “Matute”).

 

Fue DRÁSTICO con los movimientos “zonales” del “Decano” pero se comió el pito con varios de Rocamora para contener a Feder.

 

Dos chicos de Quique salieron por 5 fouls, pero ni uno de Rocamora…

 

En fin… REITERAMOS: Rocamora NO GANÓ gracias a los jueces. GANÓ con méritos propios y defectos ajenos. Pero lo de Maldonado, ya desde el vamos nos dejaba INCERTIDUMBRE. O algo le pasó ese día, o él también estaba íntimamente TENSO, CONDICIONADO, ¿PRESIONADO?…