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La fuga de capitales se duplicó en un año y superó los u$s22.000 millones

El atraso cambiario y los ruidos políticos del año pasado dejaron sus secuelas en el comportamiento defensivo tomado por los inversores, al  transformar sus pesos a dólares, dando como resultado una fuga de capitales impactante: alcanzó los u$s22.148 millones, según los últimos datos del Banco Central.

 

Este dato no solo representa un incremento de 122% respecto al 2016, sino que es la cifra más elevada de salida de divisas desde el 2008, cuando se registraron u$s23.000 millones.

 

Para dar una idea de cuánto significa ese monto, se puede decir supera el nivel verificado en 2011, año en el que Cristina Kirchner fue reelecta e impuso el “cepo”.

 

Justamente, se trató de una medida extrema tomada para frenar la elevada dolarización de los argentinos, que ni siquiera dejaban esos billetes en los bancos sino que los guardaban por afuera del sistema financiero.

 

Lo llamativo -y paradojal- es que ese mismo fenómeno se dio también a lo largo de 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, con una filosofía de libre mercado cambiario y opuesto a la concepción política y económica del kirchnerismo.

 

Del monto total “fugado”, la compra de billetes representó u$s17.757 millones en todo el año pasado, de los cuales u$s2.441 millones fue el neto de diciembre. Es decir, en este último ítem hubo un crecimiento del 44% respecto al 2016.

 

También el año pasado avanzó notablemente en rubro de “otras inversiones de residentes en el exterior”, que alcanzó u$s4.110 millones, versus una cifra que, por el contrario, fue negativa en 2016 (-u$s1.850 millones).

 

En cuanto al ítem puntual de compras brutas (sin descontar las ventas) de billetes, durante diciembre pasado totalizaron u$s3.900 millones, registrando un incremento de u$s1.180 millones respecto del mes previo.

 

“Luego de observarse reducciones por tres meses consecutivos, la cantidad de clientes que registraron compras aumentó, cerrando diciembre en alrededor de 1.040.000”, informó el BCRA.

 

Así, en el total de 2017, compraron billetes en moneda extranjera a través del mercado de cambios unos 3.600.000 de usuarios.

 

¿Desconfianza en el modelo económico? ¿Dudas sobre el futuro político? ¿O simplemente una cuestión “cultural”, producto de la atracción que el dólar inspira en los argentinos?

 

La primera conclusión es más bien política: los pequeños ahorristas y el público inversor siguen adquiriendo billetes verdes en grandes cantidades. Incluso, pese a los esfuerzos de Sturzenegger por imponer al peso.

 

La segunda tiene un costado cultural: mantienen esos billetes verdes fuera del sistema financiero, como sucedió en octubre y noviembre de 2017, meses en los que ya estaba clara y arraigada la supremacía de Cambiemos.

 

Si se desagrega el monto de las compras mensuales por cada cliente, se observa que en diciembre pasado el 37% de las adquisiciones de billetes (unos u$s1.450 millones) fueron realizadas por hasta u$s10.000 mensuales por persona, descendiendo su participación en un punto porcentual respecto del mes previo.

 

Asimismo, el 96% de la cantidad de clientes que compraron billetes el mes anterior operaron en este estrato, resultando en una compra promedio por individuo de u$s1.449, mientras que las compras promedio del restante 4% fueron de u$s59.561.

 

“Es importante destacar que parte de las mencionadas compras netas de billetes, tuvieron su correlato en un incremento en los depósitos locales en cajas de ahorro en moneda extranjera”, rescató el Banco Central.

 

“La demanda bruta de divisas alcanzó los u$s60.000 millones en 2017, un nivel superior a las exportaciones totales del año”, resume el economista Federico Furiase de EcoGo.

 

Al respecto, el experto indica que lo que se observa es el “Talón de Aquiles” del gradualismo fiscal con metas de inflación, es decir, “el estancamiento de las exportaciones y la volatilidad del ingreso de capitales frente a lo estructural de la demanda de divisas por importaciones, pagó de intereses de la deuda y la formación de activos externos”.

 

En el resumen general de las operaciones cambiarias de diciembre, sin intervención neta del BCRA con las entidades en la plaza, el volumen operado en el mercado de cambios totalizó u$s50.140 millones (u$s2.639 millones en promedio diario), nivel que representó un nuevo máximo en la historia del mercado cambiario y registró un incremento de 20% en términos interanuales.

 

Asimismo, las operaciones de la cuenta corriente del balance cambiario resultaron deficitarias en u$s1.765 millones el mes pasado, como consecuencia básicamente de los egresos netos por las cuentas “Ingreso primario” y “Servicios” por u$s1.118 millones y u$s891 millones, respectivamente.

 

Según el Banco Central, estos movimientos fueron en parte compensados por los ingresos netos por u$s220 millones de la cuenta “Bienes”, como consecuencia de cobros de exportaciones por u$s4.449 millones y pagos de importaciones por u$s4.229 millones.

 

A la vez, entre empresas y particulares (denominada cuenta capital y financiera del “Sector Privado No Financiero” (SPNF)), en diciembre pasado registró egresos netos por u$s1.430 millones, mostrando una caída de u$s2.560 millones respecto al superávit del mismo mes de 2016.

 

Esta baja es explicada por la entidad monetaria, principalmente, “por la reversión del saldo por la formación de activos externos”.

 

Esto se refiere a que en diciembre del 2016 hubo un gran ingreso de dólares en el mercado como resultado del blanqueo de capitales realizado por el Gobierno.

 

“Es preciso remarcar que en diciembre del año pasado se produjo la mayor parte de los ingresos derivados del sinceramiento fiscal, lo cual explica el comportamiento atípico de dicho mes, lo que condicionada la comparativa interanual”, aclararon desde el BCRA.