¿Y si entre todos cuidamos nuestros parques y paseos?

ESPECIAL (por Francisco Pancho Calderón).- Es incuestionable. Innegable. La Municipalidad de Paraná tiene su enorme grado de responsabilidad. Pero los vecinos de Paraná deberíamos comprometernos más con la limpieza de nuestra Capital. Ello no implica que agarremos herramientas, pico, pala, desmalezadora o sembremos canteros y reparemos o pintemos bancos. Nuestra intervención es más sencilla: denunciar a quién ensucia, a quien no limpia sus propiedades o terrenos, a quien no cuida y hasta rompe el patrimonio público, a quien no respeta lo que a todos nos pertenece.

 

Nuestra cámara inquieta cuenta con innumerables postales de la desidia que se vive por estos días en calles, veredas, plazas, parques y otros sectores de una ciudad semi-abandonada.

La Gestión Varisco sigue en deuda. Irrebatible. Irrefutable. Había MUCHO por hacer de “la herencia”. Real. Axiomático. Pero fueron 3 años como para diferenciarse con huellas indelebles en positivo.

 

Varisco, hoy recuperándose de un grave episodio coronario, no pudo siquiera conformar una alianza con su línea sucesora institucional, y así estamos… Paraná está colapsada.

Sin embargo, no podemos cargar todas las tintas contra el intendente. Nosotros, los vecinos, podemos cooperar, colaborar con las autoridades comunales.

 

¿Cómo? Básico, elemental… Respetando nuestros deberes, nuestras obligaciones. Y aún más… animándonos a denunciar a quien no cumple con sus compromisos de buen ciudadano.

Es imprescindible remarcar normas de convivencia cardinales. Se ven fotos en Redes Sociales reveladoras, las cuales reflejan el deterioro, la dejadez, la avería, la desidia; sin embargo, siendo testigos oculares de quien produce esa rotura o quien evidencia indisimulable apatía por tener a Paraná ordenada, prolija, pareciera que el único procedimiento válido es subirla a Facebook, Twitter, Instagram con un breve comentario crítico, generándose intercambios pueriles, estériles, y hasta divisiones infecundas.

 

Paraná nos necesita unidos, no peleados. Y no está mal apelar a tribunas como Paraná Hacia el Mundo, La Otra Paraná, Paraná de Rodillas, Paraná mejor entre todos, etc, etc… Son grupos realmente muy útiles -y bienvenidos por cierto-, para expresarse tanto en la aprobación como en el disenso.

No obstante, no está bueno el debate agresivo que cotidianamente se verifica. Es insoslayable el respetarnos a la recíproca y a nosotros mismos.

 

Desde hace mucho reclamamos a la Municipalidad de Paraná y a la Policía de Entre Ríos se actúe con mayor energía respecto a decenas de personas en situación de calle que ocupan, intrusan sin pudor bancos o canteros de plaza, algunos de ellos en total paz y otros (la mayoría) sin ocultar sus estados de ebriedad, drogadicción o hasta una absoluta irrespetuosidad.

NADA SE HIZO, NADA SE HACE y el desfile (o “instalación”) de indigentes es permanente, quienes paradójicamente reciben el cuidado de agrupaciones u organizaciones civiles tributándoles alimentos y sugiriéndoles lugares de refugio, de contención, consejos tenidos en cuenta esporádicamente y que no significan una intención de reinsertarse en la sociedad, más bien, todo lo contrario.

 

Pero no solo los “homeless” afean plazas… También skaters, bikers, y grupos de todas las edades adictos a la cerveza, al vino, al “faso” atentan no en sí con “la imagen” pero evidentemente, sin vergüenza, no tienen problemas en ensuciar y romper, muchas veces, a escasos metros de personal policial que ya no sabe cómo evitar tanta transgresión.

 

Así estamos en Paraná… Tenemos la sensación que nos falta valentía para ser más exigentes con quienes nos gobiernan, y nos conformamos con que nuestros amigos/contactos nos lean y algunos pongan sus Like’s o Me Gusta, y otros hagan catarsis, propendiendo a la discusión infructuosa, improductiva y en ciertos casos, teñida de inquina, rencores, resentimientos.

“La Grieta” no es PRO vs. K. Eso es un lema conveniente para que quienes nos gobiernan no desarrollen sus mandatos con autocrítica, con acérrima introspectiva.

 

Y nosotros, como sociedad, como colectivo ciudadano, no nos damos cuenta que tenemos en nuestras manos, primero con el voto, y luego con la denuncia formal, la chance de promover transformaciones.

Es fácil hablar de Bordet o Varisco, pero ni siquiera reflexionamos que podemos y debemos exigirles más a nuestros parlamentarios, senadores, diputados, ediles, y por qué no… a secretarios, directores y otros funcionarios que MUCHÍSIMO podrían hacer por nuestra Provincia o por Paraná.

 

Vivimos en democracia, pero pareciera que no nos han educado lo suficiente para saber canalizar nuestras demandas, nuestros reclamos. Y hasta quizás tenemos temor a la represalia, con cierto rasgo de cobardía.

Es un buen momento, a pocos meses de las PASO y las Elecciones Generales luego, como para meditar, en primer término, a quién votar, y en segundo, reevaluar si alcanza con una fotito en Redes para promover el cambio de verdad, y no como patético slogan, cada uno de los argentinos.