Parece que Echagüe dependerá mucho de sus extranjeros

Echagüe ensayó con Olimpia y los primeros síntomas, en medio de una exigente pretemporada física, indican que lo por venir no será nada sencillo si nos atenemos al perfil técnico del plantel que armó el cordobés Daniel Beltramo. Seremos incisivos, pero elegantes, en la primera impresión: la sensación es que no le sobra nada, salvo que David Shepard y Kyle Sovine le otorguen otra fisonomía con sus arribos, en una División donde la mayoría eligió no tener foráneos, aunque los que apostaron a esas fichas ya los disfrutan con la prudente antelación.

 

Olimpia, su vecino de La Rioja 153, que también se está preparando con miras al Torneo Federal, se impuso por 76 a 74 cristalizando lo de La Ley del Ex, brillando Román “Memo” Rodríguez con 26 puntos.

El “Azulgrana” lució mayor consistencia, mayor equilibrio entre defensa y ataque, pero esencialmente se vio fortalecido con el eficaz promedio de sus lanzamientos externos.

Alexis Knecht fue la pieza elemental para que la caída no tuviera otros rasgos inquietantes. Pero quedó flotando la sensación de una extrema austeridad en lo relativo a talento y/o desequilibrio individual al servicio de lo colectivo.

Podrá decirse que haber sumado aún a Shepard y Sovine crean una inestabilidad, pero el CAO jugará en 3ª Categoría, y lógicamente sin foráneos. O sea… se perdió ante un adversario también en formación, que trabaja para competir en un nivel inferior, y mucho más discreto presupuestariamente hablando.

 

Lógico… Beltramo recién está diagramando su nuevo Playbook y aún transitan sus dirigidos las facetas de fajina física con mayor exigencia. Es un comprensible atenuante, seríamos intransigentes de negarlo.

Lo que causó algo de estupor fue apreciar rendimientos en singular muy lejos de lo que se espera o por lo que se los contrató y hete aquí sería sumamente conveniente que desde el área pertinente se informe en forma adecuada si alguno llegó a este amistoso en condiciones físicas adversas.

 

Lo saludable fue ver a los chicos sumando experiencia. El mero hecho de compartir un banco implica algo especial para gurises como Jerónimo Rosso, Justo Seghezzo, Franco Bonell, y el virtuoso guardia de Sionista, Arik Levín. Si juegan, mejor todavía, algo en lo que fallaron los anteriores administradores.

Conclusión… Tal cual lo presagiamos en pleno proceso de armado, Echagüe reedita viejos horrores: compuso un perímetro abigarrado sin personal de alta jerarquía por el cual uno se aferre a la ilusión, y descuidó el segmento interno donde Franco Barroso no puede hacer magia en clara soledad ya que a Lautaro Mare le falta bastante todavía.

Se espera que David Shepard y Kyle Sovine representen el toque diferencial, la plena distinción, de lo contrario habrá que prepararse anímicamente para otra amarga temporada de esas que motivan la pregunta: ¿para que hablar tanto de sus años en Liga Nacional y ni siquiera una vez arrancar diciendo “vamos por el Ascenso”?

 

Mientras arriban los dos extranjeros a la Argentina, a fines de esta próxima semana será el turno de medir fuerzas con Unión de Santa Fe y luego buscar la revancha con los “Azulgranas” aunque en el “Pietranera”.