La planta de Whirlpool en Pilar, inaugurada en 2022 tras una inversión de u$s52 millones, salió formalmente a la venta luego de que la compañía trasladara a Brasil la producción de lavarropas.
Se trata de un establecimiento de 30.453 metros cuadrados cubiertos y más de 120.000 metros cuadrados de tierra disponible, que quedó sin actividad industrial desde noviembre del año pasado, cuando la multinacional dejó de fabricar lavarropas en la Argentina.
La comercialización quedó a cargo de JLL, sigla con la que opera Jones Lang LaSalle, compañía internacional especializada en servicios inmobiliarios corporativos y gestión de inversiones, con presencia en la Argentina y un área dedicada a propiedades industriales y logísticas.
En el aviso de venta, la firma no identifica la planta como propiedad de Whirlpool ni explicita el precio pretendido, pero en el mercado aseguran que se trata del establecimiento ubicado en Fátima, dentro de Polo Pilar y sobre la Ruta Nacional 8.
La oferta comprende, además de la nave principal, 120.693 metros cuadrados de tierra remanente y contempla la posibilidad de incorporar otros 50.000 metros cuadrados de construcciones.
Fuentes del sector señalan que la ubicación, las dimensiones y las características de la ficha coinciden con el complejo desarrollado por Whirlpool para producir lavarropas destinados al mercado local y a la exportación, lo que refuerza la identificación de la planta ahora en venta.
Cómo es la fábrica de Whirlpool que salió a la venta
El complejo conserva la infraestructura montada para la operación industrial, con una nave que tiene 12 metros de altura de piso a techo, 12 docks de carga, dos rampas y unas 2.000 posiciones de racks.
También dispone de estación de tratamiento de efluentes cloacales, sistemas de agua industrial y aire comprimido, rociadores e hidrantes contra incendios, un reservorio de un millón de litros de agua y un grupo electrógeno Cummins de 120 KW.
Las instalaciones incluyen oficinas, showroom, sala de reuniones, comedor para 90 personas, vestuarios para 200 trabajadores y una sala de espera para camioneros, configurando un complejo listo para uso industrial intensivo.
El predio tiene zonificación para industrias de categorías 1, 2 y 3 y un factor de ocupación del suelo de 0,5, lo que amplía el margen para futuras ampliaciones y desarrollos.
El establecimiento se encuentra en Polo Pilar, dentro del área del Parque Industrial Pilar, una zona donde operan más de 200 empresas vinculadas a actividades farmacéuticas, alimenticias, químicas, automotrices y logísticas, consolidando uno de los enclaves productivos más dinámicos del Gran Buenos Aires.
A la infraestructura existente se suma una importante superficie sin construir y, frente a los 30.453 metros cuadrados cubiertos, quedan 120.693 metros cuadrados de tierra remanente con capacidad para sumar otros 50.000 metros cuadrados de edificaciones.
Cuánto podría valer la planta industrial
La desarrolladora JLL no publica el precio pretendido por el establecimiento, por lo cual, sin una tasación oficial ni un valor informado por el vendedor, la referencia surge de los precios pedidos por otras plantas y terrenos industriales del corredor de Pilar.
Uno de los comparables es una planta de 8.166 metros cuadrados cubiertos, sobre un terreno de 17.141 metros cuadrados dentro del Parque Industrial Pilar, publicada en u$s3,69 millones, equivalentes a u$s452 por metro cuadrado cubierto.
Esa propiedad presenta características similares al activo ofrecido por JLL, ya que cuenta con nave de 10 a 12,34 metros de altura, docks, pisos industriales, transformadores, planta de tratamiento de efluentes, red contra incendios, además de oficinas, vestuarios y sectores auxiliares.
Tiene, sin embargo, 22 años de antigüedad, mientras que la fábrica de Whirlpool fue inaugurada en 2022, lo que le otorga una ventaja relativa en términos de modernidad y vida útil de las instalaciones.
Otros avisos amplían la referencia, como el de una nave de 10.000 metros cuadrados dentro del Parque Industrial Pilar, publicada en u$s6,4 millones, es decir, u$s640 por metro cuadrado cubierto.
De todos modos, la comparación por superficie cubierta no alcanza para aproximar el valor de la planta de Whirlpool, ya que el activo incorpora una cantidad de tierra libre considerablemente mayor.
Para ese componente también existen referencias en el mismo mercado: Colliers ofrece terrenos de 10.000 metros cuadrados en Polo Pilar por u$s900.000, equivalentes a u$s90 por metro cuadrado.
Otra parcela de 32.996 metros cuadrados dentro del Parque Industrial Pilar está publicada en u$s2,97 millones, prácticamente el mismo valor unitario por metro cuadrado de tierra, lo que configura un piso de referencia para el componente de lote.
Sin embargo, las fuentes consultadas advierten que esos precios no pueden trasladarse mecánicamente a la propiedad que salió a la venta, porque los valores de las naves comparables ya incluyen el terreno sobre el que fueron construidas.
Además, señalan que a esa diferencia se agrega el factor escala, dado que la propiedad de Whirlpool es considerablemente mayor que las plantas de entre 8.000 y 10.000 metros cuadrados tomadas como referencia.
Por lo tanto, una operación por un activo de más de 150.000 metros cuadrados totales no necesariamente conserva los mismos valores unitarios que propiedades de menor tamaño, y obliga a ajustar los cálculos para no sobrestimar el precio.
Con esas salvedades, los precios actualmente publicados permiten construir un rango indicativo: al considerar las referencias de las naves, sumar la tierra excedente y aplicar un ajuste por escala, el complejo podría ubicarse entre u$s17 millones y u$s21 millones, con un punto medio cercano a u$s19 millones.
Ese cálculo se basa en valores de publicación y no en montos comprobados de operaciones efectivamente cerradas, por lo que el precio real de cierre podría diferir sensiblemente.
El equipamiento incluido, el estado de las instalaciones y las condiciones de una eventual negociación también pueden modificar el valor final que se termine convalidando en el mercado.
La referencia, además, no puede compararse de manera lineal con los u$s52 millones que Whirlpool desembolsó para poner en marcha el proyecto, ya que aquella inversión abarcó tanto el desarrollo industrial y la construcción como el equipamiento productivo.
La ficha inmobiliaria, en cambio, se limita al inmueble y a parte de la infraestructura instalada, sin reflejar el costo completo del equipamiento para la fabricación de lavarropas.
Un proyecto que se achicó antes del cierre definitivo
El establecimiento quedó disponible después de que Whirlpool decidiera terminar con la producción local el 26 de noviembre de 2025, en el marco de una medida sorpresiva que dejó sin trabajo a unos 220 empleados de la fábrica y de áreas vinculadas con la actividad industrial.
El cierre no había sido precedido por un largo período de retracción: durante 2023, primer año completo de funcionamiento, la planta atravesó una etapa de expansión y la compañía incorporó un segundo turno para acompañar el aumento previsto de la producción y de las exportaciones.
La tendencia cambió en mayo de 2024, cuando Whirlpool eliminó uno de los turnos, volvió a concentrar la fabricación en una única franja horaria y recortó alrededor de 60 puestos de trabajo.
Ese proceso continuó hasta desembocar, en noviembre de 2025, en la decisión de discontinuar completamente la producción en la planta de Pilar.
Para entonces, el proyecto estaba lejos de los volúmenes para los que había sido concebido: la fábrica tenía capacidad para 300.000 lavarropas anuales y el esquema original contemplaba colocar cerca del 70% en mercados externos.
Al comunicar el cierre, Whirlpool explicó que la operación industrial no había alcanzado los niveles de eficiencia y competitividad previstos.
En ese momento, la compañía resolvió mantener su presencia comercial en la Argentina, pero abandonar la fabricación local y pasar a un modelo abastecido con productos terminados importados.
Brasil, de gran apuesta exportadora a proveedor de electrodomésticos
La planta fue inaugurada el 21 de octubre de 2022, cuando Whirlpool destinó u$s52 millones a su construcción y equipamiento y presentó al establecimiento como su fábrica de lavarropas más tecnológica a nivel mundial.
Las líneas de producción podían completar aproximadamente un lavarropas cada 40 segundos y alcanzar una producción de 300.000 unidades por año, escala definida sobre un esquema en el que las exportaciones tendrían mayor peso que las ventas en el mercado interno.
El plan original contemplaba colocar cerca del 70% de la producción en otros mercados latinoamericanos y generar más de u$s50 millones anuales mediante ventas externas, apoyado en un fuerte perfil exportador.
En ese contexto, Brasil ocupaba el principal lugar dentro de la estrategia, acompañado por otros países de la región, al punto que la primera exportación se concretó en junio de 2023.
El proyecto preveía que el mercado brasileño absorbiera una parte creciente de la producción y constituía una de las bases sobre las que Whirlpool había dimensionado la capacidad de la nueva fábrica, pero esa expansión inicial dio paso al recorte de un turno en 2024 y, finalmente, al cierre en noviembre de 2025.
En apenas algo más de tres años desde su inauguración, la planta pasó de ser la apuesta industrial insignia de la firma a convertirse en un activo en venta dentro del mercado inmobiliario corporativo.
De comprador a proveedor: el nuevo rol de Brasil
El final de la producción modificó el circuito entre las operaciones argentina y brasileña de Whirlpool, y el país vecino, que había sido uno de los principales destinos previstos para los lavarropas fabricados en Fátima, pasó a convertirse en origen de los equipos terminados que la compañía comercializa en la Argentina.
De hecho, Whirlpool reemplazó la producción nacional por un esquema de abastecimiento mediante importaciones, a partir del cual los lavarropas y heladeras llegan desde Brasil al mercado argentino.
Estos productos ingresan bajo las condiciones comerciales del Mercosur y, según el relevamiento de comercio exterior, tienen un derecho de importación del 0%, aunque están alcanzados por la tasa estadística.
Así, la planta de Pilar busca nuevo dueño en un contexto de reconfiguración industrial, mientras la operación regional de Whirlpool se concentra cada vez más en Brasil como plataforma de producción y exportación.
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