En el marco de las declaraciones sobre la soberanía de Malvinas, el secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó que ellos están preparados para defender militarmente el territorio ocupado y que la Argentina no.
El funcionario reclamó que su Gobierno empiece a invertir en Defensa frente a la amenaza de un conflicto a corto plazo con Rusia, al sostener que enfrenta “un riesgo de guerra mayor que en cualquier otro momento”.
“Podemos perder una guerra en apenas cinco años”, expresó Streeting y calificó a Vladimir Putin como “el enemigo número uno” de su país.
Al ser consultado sobre el escenario bilateral por Malvinas y las medidas del gobierno de Javier Milei, como amenazar con sanciones económicas a firmas petroleras que operen en el área ocupada, el funcionario fijó postura.
“Lo que hemos visto por parte del presidente de Argentina es lo mismo que escuchamos de los argentinos año tras año: quejarse de las Malvinas, diciendo que son suyas. Este asunto se resolvió en 1982, y sigue siendo la voluntad firme de los habitantes de las Malvinas, cuya abrumadora mayoría, como saben, elige ser británica, y nosotros apoyamos a las Malvinas”, planteó Streeting.
“Los argentinos no tienen la capacidad (militar) de tomar las islas. Gran Bretaña sí tiene la capacidad de defenderlas”, sentenció el funcionario británico.
Consultado sobre si enviarían tropas para defender el enclave colonial en caso de un ataque, respondió categóricamente que sí.
La hipótesis de conflicto con Rusia
Streeting ubicó a Putin como la principal amenaza británica. “Tenemos una guerra en nuestro continente. Tenemos un presidente ruso con ambiciones imperialistas, que pone a prueba constantemente las defensas de Gran Bretaña, las defensas de la OTAN y la solidez de nuestras alianzas”, acusó.
“Por lo tanto, la cruda realidad es que enfrentamos un riesgo de guerra mayor que en cualquier otro momento de mi vida”, evaluó el titular de Defensa.
A raíz de esto, comunicó la intención de incrementar los fondos bélicos: “En ese contexto, es por eso que hemos decidido llevar a cabo el mayor aumento sostenido en el gasto en defensa desde el fin de la Guerra Fría”.
“Porque, si bien hoy puedo sentarme aquí con confianza para decirles que tengo lo que necesito para mantener a salvo a este país, si nos quedáramos estancados, no podría decir lo mismo con confianza dentro de cinco años”, argumentó Streeting.
El debate abierto en las Naciones Unidas
En la ONU, Javier Milei remarcó en su discurso que “Malvinas es para nosotros una causa nacional”.
Milei manifestó que “La de Malvinas no es una cuestión entre la Argentina y el Reino Unido, este organismo debería tomar nota de las resoluciones. Nosotros elegimos una defensa pacífica y efectiva” y aseveró que “el principio de libre determinación (que esgrime Gran Bretaña en favor de los habitantes británicos de las islas) no aplica en este caso porque es una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía se encuentra en disputa”.
Frente a esos dichos, la delegación británica replicó: “El Reino Unido no tiene ninguna duda acerca de su soberanía sobre las Islas Falkland (Malvinas) y las Islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, así como sobre las áreas marítimas circundantes de ambos territorios”.
Por último, sostuvieron que “el Reino Unido mantiene firmemente su apoyo al derecho de los habitantes de las islas a la autodeterminación”, postura no reconocida por la ONU para el reclamo territorial.


