Avanzan los preparativos para la visita del papa León XIV a la Argentina y se dieron a conocer los primeros aspectos del despliegue organizativo. El arzobispo Ángel Rossi destacó el perfil del Sumo Pontífice, su vínculo con América Latina, la continuidad con el legado de Jorge Bergoglio y la repercusión de sus intervenciones.
La llegada del líder religioso movilizará a distintas ciudades del país mediante una estructura de seguridad de gran envergadura. En Córdoba, donde la llegada está prevista para el 10 de noviembre, se realizará una misa multitudinaria en el predio de la Escuela de Aviación Militar.
El itinerario incluye el arribo al aeropuerto local, el posterior traslado en automóvil hacia Fadea para la celebración litúrgica y un recorrido por las calles en el papamóvil hasta el Arzobispado, donde se prevé un almuerzo con autoridades eclesiásticas.
En cuanto al protocolo de la comida, se dispondrá una mesa reducida para el pontífice y sus allegados inmediatos, mientras que cerca de 60 integrantes de la comitiva ocuparán un espacio diferenciado.
El dispositivo civil también demandará una convocatoria masiva de colaboradores. “Se necesitan unos 10.000 voluntarios”, explicó Rossi al detallar la dimensión logística que requerirá la recepción.
El perfil del Sumo Pontífice
El arzobispo cordobés recordó su trato personal durante las deliberaciones en el Sínodo y definió al pontífice como una persona serena pero de intervenciones firmes. “Un tipo que inspira mansedumbre”, afirmó el prelado, quien remarcó que “habla poco pero es contundente” y que es “valiente”.
En esa línea, evocó el cruce público que mantuvo con Donald Trump, ponderando la claridad conceptual de su liderazgo. Además, señaló que su paso pastoral por Perú le otorgó un conocimiento cercano de las problemáticas sociales y religiosas de la región.
El impacto en la agenda pública
Frente a las interpretaciones partidarias que suele generar la presencia papal, se llamó a la cautela sobre sus definiciones. No obstante, se prevé un mensaje centrado en la realidad cotidiana de los sectores vulnerables. “El mensaje del Papa da y que ojalá lo demos también nosotros, tenga los pies sobre el barro”, sostuvo Rossi, para luego añadir: “Tiene un matiz político sin que sea un discurso político”.
Al comparar la nueva etapa con el pontificado anterior, remarcó la autonomía de estilos. “No tiene por qué ser el clon de Francisco. No tiene por qué, sería malo que sea igual”, sostuvo.
Finalmente, planteó que el verdadero desafío comenzará tras los actos oficiales. “Vamos a tener que estar atentos a ver cuál es el deber que nos deja León para como sociedad”, sentenció.


