En un extenso texto publicado en redes sociales, la presidenta de la Fundación Pensar, María Eugenia Vidal, volvió a marcar distancia del Gobierno de Javier Milei y advirtió que el PRO “no puede callarse” ante el rumbo económico. En ese marco, lanzó: “No creo que cuidar la economía implique mirar para otro lado”.
La dirigente del PRO planteó sus diferencias en medio de las versiones sobre una posible candidatura presidencial de Mauricio Macri en 2027 y de las críticas del partido amarillo por la demora del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la presentación de su declaración jurada de bienes.
Bajo el título “¿Para qué existe el PRO?”, Vidal citó al expresidente y sostuvo que “el PRO no puede ponerle palos en la rueda al cambio, pero tampoco puede callarse”, al tiempo que remarcó que acompañar el rumbo económico “no significa hacer de cuenta que no vemos el cansancio, la angustia o la incertidumbre que todavía existe en muchísimas familias”, según escribió.
“No creo que haya que elegir entre orden y sensibilidad”
En modo crítico con la posición de Milei de profundizar la motosierra, Vidal afirmó que no comparte la idea de que defender el programa económico implique desentenderse del impacto social. “No creo que cuidar la economía implique mirar para otro lado cuando hay familias que sienten que el esfuerzo no alcanza, comerciantes que no llegan, jubilados angustiados o jóvenes que sienten que, incluso haciendo todo bien, el futuro les queda lejísimo”, disparó.
La exgobernadora sostuvo que “cuanto más lo pienso, más convencida estoy de que el peor error que puede cometer un espacio político no es equivocarse, sino dejar de interpretar el momento histórico que tiene adelante”. Y agregó que ese error es “dejar de entender qué le está pasando a la gente y aferrarse a respuestas viejas para problemas completamente nuevos”.
Vidal recordó que el PRO nació “en medio de un cambio cultural enorme” y advirtió que hoy “la tecnología vuelve a transformar todo”. En ese contexto, describió: “Las personas están cansadas, decepcionadas, agotadas emocionalmente después de tantos años de frustraciones, y aparece una demanda social mucho más extrema, más impaciente y más enojada”, explicó.
En esa línea, insistió en que la discusión actual excede lo económico. “En el fondo, lo que estamos discutiendo es qué tipo de sociedad queremos ser”, planteó.
Y cuestionó la forma en que se presenta el debate público: “Muchas veces esa discusión aparece planteada como si hubiera solamente dos opciones posibles: si priorizamos la estabilidad macroeconómica sin un desarrollo que les llegue a todos, o priorizamos una economía subsidiada a costa del largo plazo”, señaló.
A modo de respuesta, remarcó: “Yo, sinceramente, creo que esa es una falsa elección, una simplificación peligrosa que la Argentina ya sufrió demasiadas veces”.
En ese sentido, enfatizó: “Yo no creo que haya que elegir entre orden y sensibilidad. No creo que un país tenga que optar entre equilibrio fiscal o empatía”. Y reiteró: “Tampoco creo que cuidar la economía implique mirar para otro lado cuando hay familias que sienten que el esfuerzo no alcanza, comerciantes que no llegan, jubilados angustiados o jóvenes que sienten que, incluso haciendo todo bien, el futuro les queda lejísimo”.
Vidal también advirtió que “los cambios profundos no se sostienen solamente con bronca” y que “a veces romper una inercia es necesario, pero después hay que construir, y construir es infinitamente más difícil”.
Por eso, defendió la postura de marcar matices frente al oficialismo: “Acompañar el rumbo económico cuando creemos que es correcto no significa dejar de mirar lo que pasa en la vida cotidiana”, sostuvo.
Y completó: “No significa hacer de cuenta que no vemos el cansancio, la angustia o la incertidumbre que todavía existe en muchísimas familias”. En esa línea, aclaró que “señalar eso no es traicionar el cambio, sino intentar que salga bien, que sea sostenible y que no termine rompiendo algo mucho más profundo, que es el vínculo entre una sociedad y la esperanza de que el futuro puede ser mejor”.
Las críticas del PRO a Adorni y el trasfondo de Macri 2027
Las palabras de Vidal se suman a una serie de cuestionamientos del PRO al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la demora en presentar su declaración jurada de bienes.
Días atrás, la legisladora porteña y vocera de Jorge Macri, Laura Alonso, había señalado que “la sociedad espera que el jefe de Gabinete dé explicaciones en la Justicia”, en diálogo con El Observador.
En el mismo sentido se había expresado el propio Jorge Macri, quien sostuvo que “es bueno que las dudas se despejen” respecto de la situación patrimonial del funcionario.
En esa misma línea se pronunció el PRO el pasado 10 de mayo a través de un comunicado, en el que el partido amarillo afirmó que “acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal”.
Otro dirigente del espacio, el diputado Fernando de Andreis, fue más allá y consideró que Adorni “es un obstáculo para la Argentina que viene llevando a cabo el Presidente Milei”, reforzando el malestar interno con el jefe de Gabinete.
En paralelo, la actual senadora de La Libertad Avanza y exreferente del PRO, Patricia Bullrich, también se sumó a los reclamos para que Adorni presente su declaración jurada. “Es importante para él, para el Presidente, que esto se aclare lo antes posible”, sostuvo a principios de mes.
Y advirtió: “Él, en sus manos, tiene la herramienta para que esto se aclare lo antes posible”. Luego agregó que, “si no hay contundencia y no hay rapidez, nosotros sufrimos, el proyecto sufre, el país sufre”, al marcar el costo político de prolongar la controversia.
El propio De Andreis, además, había afirmado que “lo mejor para la Argentina sería que Macri fuese el próximo presidente”, una frase que echó a rodar con más fuerza la posible candidatura del exmandatario para 2027.
Milei evitó confrontar con Macri y habló de su reelección
Consultado este martes sobre una eventual competencia electoral con Mauricio Macri, el presidente Javier Milei buscó bajar el tono y evitó una confrontación directa con el jefe del PRO.
“Nos tenemos que dedicar a gobernar. Si nosotros hacemos un buen gobierno, vamos a lograr la reelección. Y si no hacemos un gobierno que merece ser reelecto, no seremos reelectos”, respondió.
Y completó su postura: “Yo lo veo más lineal. Yo no compito contra otros espacios políticos, yo compito contra mí mismo haciendo cada día un gobierno mejor”, remarcó el mandatario.
De este modo, Milei eludió profundizar las tensiones con Macri, en un vínculo que, según reconstrucciones políticas, se terminó de resentir en una cena en Olivos a inicios de noviembre. Allí, el expresidente habría objetado la designación de Adorni como jefe de Gabinete, en reemplazo de Guillermo Francos, decisión que marcó un punto de inflexión en la relación entre ambos.




