En una nueva escalada de la interna libertaria en la Cámara alta, la vicepresidenta Victoria Villarruel negó haber filtrado los chats privados con Patricia Bullrich y acusó a la senadora de apelar a “métodos usuales de la casta”, en medio de la polémica por la frustrada sesión en el Senado para tratar la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
“Yo no filtro conversaciones privadas. Menos las pongo en grupos de chats o llamo a periodistas para hacer notas. Esos son métodos usuales de la casta”, escribió Villarruel en su cuenta de X, sin nombrar de manera directa a la legisladora.
Horas más tarde, la jefa libertaria en la Cámara alta recogió el guante y, también sin mencionarla, reclamó que quien no defienda el proyecto oficialista “dé un paso al costado”, profundizando el enfrentamiento interno.
La respuesta de Villarruel y el origen de la polémica
El mensaje de la vicepresidenta llegó como respuesta a un posteo de la usuaria Amelia Elizabeth (@Levitzky), quien había sugerido que la filtración del chat pudo haber incidido en la falta de votos para avanzar con la sesión.
“¿Que @VickyVillarruel haya filtrado el chat con @PatoBullrich (no tengo pruebas ni dudas que lo filtró Villarruel) habrá ayudado a que no estén los votos para esta ley vendepatria? Sí, en esta estoy de acuerdo con Villarruel”, planteó la usuaria, en referencia al proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Frente a esa acusación indirecta, Villarruel se despegó de la filtración y apuntó contra las prácticas que atribuye a la “casta”, en un mensaje interpretado como un tiro por elevación hacia Bullrich.
El contraataque de Bullrich: “Dar un paso al costado”
Patricia Bullrich respondió sin nombrar a la vicepresidenta, pero marcó una línea de ruptura con quienes, a su juicio, no respaldan el rumbo del oficialismo.
“Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina. El que llegó con este proyecto y no está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado”, escribió la senadora, en un mensaje leído como un claro desafío a Villarruel.
De este modo, el cruce por la filtración de los chats quedó ligado directamente al debate interno sobre la defensa del proyecto de tierras y al compromiso con la agenda legislativa del Gobierno.
El chat filtrado y la pelea por la sesión en el Senado
Los mensajes que se conocieron públicamente muestran un tenso intercambio entre Villarruel y Bullrich, originado en la decisión de la vicepresidenta de intentar postergar la sesión convocada para tratar la denominada ley de tierras.
Según trascendió, Villarruel acusó a Bullrich de responder a los intereses del oficialismo en el debate por el régimen de tierras rurales, mientras que la senadora le retrucó que, si no estaba de acuerdo con el rumbo del Gobierno, debía “dar un paso al costado”.
Tal como reveló TN, Villarruel inició la conversación con Bullrich con la intención de suspender la sesión en el Senado. “¿Cómo vamos a tener sesión después de haber casi ganado el Mundial?”, planteó la vicepresidenta.
La respuesta de Bullrich fue tajante: “Para festejarlo”.
Villarruel redobló la apuesta: “¿Para vender el país? Nadie quiere festejar en el Senado. Que cada senador festeje en su provincia, con su familia, no votando una ley que es indignante por el capítulo de tierras”.
La discusión terminó en malos términos y derivó en el fracaso de la sesión de este jueves, cuando Bullrich pidió postergar para el 6 de agosto la votación de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada por falta de acuerdo con los aliados.
Una interna que ya venía de arrastre
La sesión en la que se debía tratar la iniciativa se cayó por falta de los votos necesarios, dato que reavivó las versiones sobre el origen de la filtración de los mensajes y dejó expuesta la fractura dentro del oficialismo en el Senado.
Este cruce se suma a una serie de diferencias que la vicepresidenta mantiene con el Gobierno, entre ellas su postura sobre Gran Bretaña en la previa de la final del Mundial y la polémica por el faltante de banderas de Malvinas durante los festejos de la Selección.
En aquel contexto, Villarruel había escrito: “Jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío: contra los ingleses siempre es algo más”.
Con la ley de tierras ahora reprogramada y la interna al rojo vivo, la disputa por la filtración de los chats se convirtió en un nuevo capítulo de la tensión entre Villarruel y el oficialismo en la Cámara alta.


