El mapa de la caída de ventas en supermercados por provincia deja un dato contundente: 22 distritos se ubican por debajo de su promedio histórico y solo 2 registran números positivos.
Si bien las ventas en supermercados exhiben señales de retroceso en la comparación mensual, una mirada de más largo plazo ofrece un cuadro más preciso sobre la evolución real de la facturación del sector.
La desagregación por provincia permite constatar una fuerte homogeneidad en la caída, con apenas dos excepciones, y deja en evidencia cómo algunos territorios sufrieron un descenso mucho mayor al promedio nacional.
Ese análisis surge de un informe privado elaborado por Politikon Chaco a partir de la Encuesta de Supermercados del Indec, que releva la facturación del sector en todo el país bajo criterios comparables a lo largo del tiempo.
En términos reales, la facturación del primer semestre de 2026 se ubicó un 9,2% por debajo del promedio histórico para el mismo período entre 2017 y 2025, marcando un retroceso que se consolida más allá de las oscilaciones mensuales.
El cálculo toma como punto de partida el inicio de la serie actual del Indec y compara el volumen acumulado de este 2026 frente al promedio de los últimos nueve años, evitando la distorsión de medir contra un único punto de base que podría sobredimensionar o minimizar la caída.
Detrás del dato nacional se esconde una profunda brecha territorial, con señales nítidas de ganadores y perdedores en este período político.
Durante el primer semestre, 22 provincias facturaron por debajo de su promedio histórico y solo dos mostraron números positivos: Neuquén y Río Negro, impulsadas por el dinamismo de la minería y el petróleo, sectores que hoy encabezan la tracción de la actividad económica.
El informe desglosa a la provincia de Buenos Aires entre el Conurbano y el interior bonaerense; al unificarlos, como hace la estadística oficial, la nómina de distritos en caída queda igualmente en 22.
Las provincias con las mayores caídas
En el podio de los desplomes, con caídas superiores al 30%, se ubicaron Formosa (35,9%), Tucumán (33%) y Corrientes (32,8%), configurando los retrocesos más severos del país en la comparación con su propio promedio histórico.
Con mermas de entre 20% y 30% quedaron Misiones (29%), Santiago del Estero (25,1%), La Rioja (25%), San Juan y Jujuy (22,1%) y Chaco (21,1%), un bloque de provincias donde el consumo en supermercados se desplomó por encima del registro nacional.
Los distritos que resistieron mejor
En el otro extremo, con bajas más moderadas, se ubicaron Buenos Aires (6,3%), Tierra del Fuego (4,2%), la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (3,8%), Córdoba (3,2%) y Santa Fe (0,4%), que aun así no lograron escapar del terreno negativo frente a su promedio de los últimos años.
Las únicas dos jurisdicciones con facturación superior a su promedio de los últimos ocho años fueron Neuquén (12,8%) y Río Negro (5,1%), las únicas que también cerraron el primer semestre con alzas en la comparación interanual contra 2025 (3,5% y 1%, respectivamente).
Ese desempeño diferencial de las provincias petroleras y mineras, frente a la contracción extendida del resto, refuerza la idea de un país partido entre regiones favorecidas por sectores exportadores y territorios donde el consumo interno sigue en franca retracción.



