Una reciente encuesta nacional reveló un escenario adverso para el oficialismo: Javier Milei no lograría imponerse en una segunda vuelta electoral frente al gobernador Axel Kicillof. Al cumplirse 1.000 días de mandato, el deterioro de la gestión libertaria alcanzó un pico histórico, con una valoración negativa que trepó al 58,2%.
En contraposición, la imagen positiva descendió al 41,8%. El estudio se llevó a cabo sobre 7.015 casos en 25 conglomerados urbanos de todo el país, arrojando una nota promedio para el Gobierno de apenas 4,4 puntos. De hecho, el 47,5% de los consultados le asignó la calificación mínima de 1, mientras que solo el 17,7% lo calificó con un 10.
La evolución de los datos marca una fuerte reversión. A los 100 días de iniciada la gestión, la aprobación positiva era del 51,5% contra un 48,5% de rechazo, pero la brecha negativa actual trepó a 16,4 puntos porcentuales. En el desglose generacional, los menores de 30 años le otorgan una nota promedio de 5,1, cifra que baja a 4,2 entre los mayores de 50 años; por su parte, los varones califican la gestión con un 5,1 y las mujeres con un 4,0.
Deterioro del bolsillo y malestar social
El impacto del programa libertario se siente con fuerza: el 57,4% de la población manifestó estar peor que antes, frente a un escaso 21,9% que percibe mejoras y un 20,7% que no vio variaciones. Los bajos salarios encabezan el ranking de preocupaciones con el 22,1%, seguidos por la falta de trabajo con 20,8%, la corrupción con 11,5% y la inflación relegada al 7,5%.
Detrás se ubican el endeudamiento familiar con 7,6%, la inseguridad con 7,4%, la pobreza con 5,6%, los altos impuestos con 5% y la problemática de los jubilados con el 3%. Asimismo, el estado de ánimo dominante refleja la crisis: el 65,7% manifestó emociones negativas lideradas por la preocupación (27,1%) y la angustia (23,3%). Además, el 57,6% de los encuestados consideró que las medidas oficiales benefician principalmente a la clase alta.
El bastión cordobés y la brecha geográfica
El territorio mediterráneo vuelve a mostrarse como el principal sostén del oficialismo. Mientras la aprobación nacional promedia el 41,8%, en la provincia de Córdoba trepa al 54,2% con una nota de 5,6, contrastando con el 37,3% y una nota de 4,1 registrada en la provincia de Buenos Aires. En Mendoza la calificación llega a 5,5, en Santa Fe a 5,0 y en CABA a 4,4.
Respecto a la economía personal, solo el 43,4% de los cordobeses dice estar peor, mientras que en territorio bonaerense esa cifra escala al 62%. En cuanto a sus propios votantes, en Córdoba el 38,9% se manifiesta esperanzado y el 30,3% defraudado; en cambio, en la provincia de Buenos Aires los defraudados ascienden al 37,9% y en CABA alcanzan el 35,8%.
Escenario electoral y definición en balotaje
De cara a una primera vuelta presidencial, Milei encabezaría las preferencias con el 38,5%, seguido por Axel Kicillof con el 24%, Myriam Bregman con 10,4%, Sergio Massa con 6,1% y Mauricio Macri con 3,7%. Con estos guarismos, el oficialismo quedaría a solo 1,5% de ganar directamente sin necesidad de balotaje.
Sin embargo, dentro de su propia base electoral asoma el descontento: aunque retiene al 71% de sus sufragios de 2023, un 37,4% de sus antiguos votantes se confiesa defraudado argumentando que “les mintió”, mientras un 14,2% se encuentra preocupado. En contrapartida, el 31,2% sigue esperanzado y un 11% se declara totalmente satisfecho.
El dato definitorio aparece en el mano a mano de segunda vuelta. En un balotaje directo, Axel Kicillof obtendría el 43,1% de los votos frente al 41,9% de Javier Milei, completando el cuadro con un 8,8% de votos en blanco y 6,2% de indecisos. Las proyecciones de la consultora Explanans confirman que, mientras el libertario se impondría en Córdoba con 55,7% y en Mendoza con 51,7%, el mandatario bonaerense sacaría la diferencia clave en la provincia de Buenos Aires alcanzando el 49,8%.
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