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Un registro de llamados telefónicos complica aún más a Boudou

Un relevamiento de contactos telefónicos hasta ahora mantenidos en secreto podría convertirse en una prueba esencial para demostrar la conexión entre el vicepresidente Amado Boudou y la polémica venta de la firma Ciccone.

PERFIL pudo saber que en los registros que las compañías telefónicas, como Nextel, entregaron a la Justicia hay fluidos contactos entre cinco hombres centrales del caso. Se trata de un elemento clave para confirmar que Nicolás Ciccone y su yerno Guillermo Reinwick, quienes con sus dichos involucraron al vicepresidente en la negociación por la empresa, narraron los hechos tal cual ocurrieron ante la Justicia.

Este diario adelantó el 22 de noviembre la importancia que tendrían las llamadas que realizaron los protagonistas durante los meses clave de la negociación por el traspaso de acciones. Ahora se conoce que el eje de la trama pasa por los movimientos de José María Núñez Carmona, socio y mejor amigo del vice.

La situación judicial de Boudou es un callejón sin salida para el Gobierno. El vice tiene fueros, eso le permite a la Justicia investigarlo y acusarlo, pero le da al presidente del Senado la inmunidad de poder decidir si se presenta o no. La Justicia no puede obligarlo, salvo que le quiten los fueros en el Congreso. Por eso, el escenario más práctico para el juez federal Ariel Lijo sería que Boudou renunciara a su cargo, limado por la expectativa de un desenlace previsible. Algo que en la Justicia creen que no sucederá.  

El análisis de las llamadas sería central porque permite corroborar los dichos de los testigos, especialmente de aquellos que declararon haber interactuado directamente con Boudou y Núñez Carmona.

La clave de los fluidos contactos no es sólo entre quienes se dan sino en qué momentos se producen. Esa línea refuerza la idea que esta semana comenzó a cerrar: el dueño más claro hoy de Ciccone sería Núñez Carmona, y Alejandro Vandenbroele –quien figura como titular de la firma– sería apenas un empleado que hacía trámites como supuesto “testaferro”. Detrás del alter ego del vice está Boudou, quien según los dos testigos clave jugó al policía bueno de esta historia. Núñez Carmona, en cambio, fue el malo de la película. Es investigado por supuesta extorsión y amenazas a los Ciccone.

Las llamadas de Núñez Carmona dibujan el circuito de la trama: mantuvo contactos fluidos con quien lo condujo a los Ciccone (Reinwick), con Nicolás Ciccone (dueño de la imprenta), con Boudou, con el secretario privado del vice y con el funcionario que gestionó las facilidades de pago de The Old Fund en la AFIP. Así, la empresa pasó de estar en manos de los Ciccone y quebrada a resurgir en manos de un sociedad misteriosa.

Contactos

Núñez Carmona es la sombra de Boudou desde el colegio primario. Fue testigo de su casamiento en 1993 y habla en su nombre. Es su “hombre de confianza”, como lo define el propio Boudou, según lo relatado por Nicolás Ciccone y Reinwick en la Justicia. Son socios en al menos dos empresas, Aspen Inversiones Inmobiliarias y Hábitat Natural. Aunque la Justicia investiga si son siete compañías. Es natural que el intercambio de llamados entre ambos sea constante, como acreditó PERFIL. Sin embargo, hay llamados que cuentan otra historia.

La trama Ciccone comenzó a mediados de 2010. A partir de entonces comienza un  flujo  de llamados entre Núñez Carmona y el yerno de Ciccone, Reinwick, quien llevó adelante gran parte de las negociaciones entre la familia dueña de la imprenta de billetes y el socio del vice con el fin de conseguir el “salvataje” financiero de la compañía. Núñez Carmona prometía fondos privados a cambio del 70% de las acciones, declararon ambos testigos esta semana. Pero cuando el caso se volvió público y el vice quedó involucrado en una causa comenzaron las amenazas, declaró Reinwick. Una de ellas consistió en amenazarlo con “quemarle un pibe”, en referencia a uno de sus hijos. Núñez también le dijo a Nicolás Ciccone que “no terminaba de entender que él hablaba en nombre del Gobierno”.

Muy cerca de los momentos en que Núñez habla con Renwick también mantiene, casualmente, llamados con el secretario privado de Boudou, Eduardo “Cachi” Romano.

Núñez Carmona también tiene contactos con Nicolás Ciccone vía telefónica, por radio y por mail en los momentos en que haría referencia el testigo.

Y para completar el esquema del negocio: Núñez Carmona tiene fluidas llamadas con Rafael Resnick Brenner, entonces jefe de asesores de Ricardo Echegaray, titular de la AFIP, como contó La Nación. Resnick Brenner debía dictaminar sobre el pedido que presentó la imprenta para obtener un plan de pagos con quita multimillonaria. Nicolás Ciccone declaró que antes de vender el 70% no habían podido acceder al plan de pagos. Una vez que The Old Fund se hizo de la imprenta, la AFIP abrió la puerta para el salvataje.