Con información de la agencia AP, se conoció que un juez federal de Washington ordenó al Departamento de Defensa suspender temporalmente la exigencia de que los periodistas de The New York Times estén acompañados por un escolta oficial dentro del Pentágono, en un nuevo revés para los intentos del gobierno de Donald Trump de restringir el acceso de la prensa.
El juez de distrito Paul L. Friedman sostuvo que esa política violaba la Primera Enmienda y emitió el martes un fallo preliminar que prohíbe, por ahora, la aplicación de ese requisito mientras The New York Times continúa su batalla legal contra las restricciones impuestas por el Departamento de Defensa.
En la orden judicial no se aclara si los periodistas de otras organizaciones de noticias también quedarán exentos de la política cuestionada.
Demandas y tensión creciente entre la prensa y el gobierno
El periódico neoyorquino demandó al Departamento de Defensa en mayo, por segunda vez en cinco meses. Esas presentaciones judiciales han alimentado una creciente tensión entre los medios de comunicación de Estados Unidos y el gobierno republicano, tanto en el plano público como en los tribunales.
La primera demanda del Times se había presentado en diciembre, contra las normas impulsadas por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, que buscaban limitar el acceso de la prensa al Pentágono.
La reacción del New York Times
Tras conocerse el fallo, el Times celebró la decisión de Friedman. “La decisión de hoy, bien fundamentada, reafirma los derechos de la prensa, amparados por la Primera Enmienda, a cubrir el Pentágono sin restricciones diseñadas para impedir que el público sepa lo que hace el ejército”, señaló el portavoz del diario, Charlie Stadtlander.
Y agregó: “El tribunal reconoció que la nueva política del Pentágono, implementada apresuradamente, fue una clara violación de la Constitución”, remarcó.
La defensa del Pentágono y el trasfondo de seguridad
Por su parte, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, expresó su rechazo al fallo a través de X. Allí sostuvo que el departamento “discrepa enérgicamente” con la decisión de Friedman.
“Este fallo elimina medidas de seguridad razonables y facilitará que información sensible y clasificada llegue a nuestros adversarios”, advirtió Parnell al defender la política de escoltas.
Un conflicto que ya pasó por la Corte de Apelaciones
La política de escolta se implementó en marzo, luego de un fallo anterior del propio Friedman que había anulado restricciones previas al acceso de la prensa al Pentágono. En aquella oportunidad, el magistrado consideró que esas limitaciones violaban los derechos del reportero del Times Julian E. Barnes y del periódico.
Al mes siguiente, el juez dictaminó que la política provisional de escoltas violaba su orden de marzo. Sin embargo, la medida se mantuvo vigente cuando un tribunal de apelaciones suspendió parcialmente el fallo de Friedman mientras el gobierno avanzaba con la apelación. Ese proceso de revisión judicial continúa abierto.
La cobertura del Pentágono, desde afuera
En medio de este conflicto, The New York Times y otros medios abandonaron el Pentágono en octubre en lugar de aceptar las restricciones impulsadas por Hegseth.
Desde entonces, los grandes medios siguen cubriendo al ejército de Estados Unidos desde fuera del edificio, mientras que un nuevo cuerpo de prensa aprobado por el Departamento de Defensa ocupa actualmente el espacio del Pentágono.


