Un desperfecto técnico que involucró a un gas contaminado en un interruptor dejó a oscuras a más de 2 millones de personas durante la noche del sábado, tras una falla que afectó simultáneamente a barrios porteños y localidades del conurbano bonaerense.
El masivo corte de luz en el AMBA comenzó a registrarse cerca de las 19:45, provocando la parálisis de semáforos en importantes avenidas como Cabildo y Santa Fe, además del cierre forzado de locales comerciales.
En el momento de mayor impacto, el Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (Enrege) constató casi 520.000 clientes de Edenor y unos 78.000 de Edesur sin suministro eléctrico. La restitución total del servicio culminó pasadas las 21:30.
La distribuidora Edenor precisó que el incidente tuvo su epicentro en un interruptor de 220 kilovolts (kV) ubicado dentro de la subestación Malaver, en el partido de San Martín.
Desde la compañía señalaron que se trató de un desperfecto fortuito del mecanismo. “Como cualquier máquina que tiene una falla mecánica. Se repuso rápido y no es esperable que haya reiteraciones”, explicaron fuentes de la empresa. En ese marco, aseguraron: “No ha pasado en cinco años y no tiene por qué repetirse. Estamos investigando la cuestión técnica con los especialistas”.
En despachos oficiales detallaron que el problema radicó en el interruptor L46, el cual operaba con hexafluoruro de azufre (SF6) contaminado, lo que impidió que el equipo cerrara adecuadamente tras labores de mantenimiento rutinario.
Frente a esta situación, el organismo regulador buscará determinar las fechas de las últimas revisiones para descartar que tareas programadas hayan sido postergadas.
Investigación técnica y posibles multas
El ente de control ya abrió un expediente formal para evaluar las eventuales penalidades económicas hacia las concesionarias. “Seguramente habrá sanciones, como hacemos permanentemente sacando sanciones sobre calidad de servicio y por cuestiones de seguridad pública. Pero requiere seguir un procedimiento”, advirtieron desde el organismo.
Un comité interdisciplinario solicitará registros y reportes técnicos a Cammesa con el fin de reconstruir la secuencia previa al colapso y determinar responsabilidades operativas.
El incidente ocurre en medio de la puesta en marcha de planes de almacenamiento como AlmaGBA, que prevé 713 MW de baterías con una inversión de US$540 millones, sumado al programa nacional AlmaSADI por US$700 millones.


