El derrumbe en Ruta Nacional 40 a la altura del Lago Guillelmo, en el este de la provincia de Río Negro, provocó este martes el cierre total de la traza que conecta el extremo sur y el norte del país a la vera de la Cordillera de los Andes. Si bien no se reportaron heridos ni otros episodios de gravedad, la circulación quedó interrumpida durante horas por el desprendimiento de barro y rocas.
El episodio se registró en las primeras horas del martes, a pocos kilómetros al sur de Bariloche, en las inmediaciones del Lago Guillelmo y sobre la traza que vincula esa ciudad con El Bolsón. Alrededor de las 7, la Dirección Nacional de Vialidad confirmó el bloqueo total de la calzada en ambos sentidos de circulación.
Para ese momento, bloques sólidos de varias toneladas habían caído desde varios metros de altura sobre el pavimento, afectando por completo la seguridad del corredor. Incluso el tránsito de vehículos de emergencia quedó inhabilitado debido a la magnitud de las rocas y del volumen de barro desprendido.
Especialistas que trabajan en la zona recordaron que los alrededores del espejo de agua constituyen un área de vulnerabilidad geológica por la saturación hídrica de la temporada alta, como la que atraviesa actualmente la región cordillerana. A eso se le suma la proximidad de la desembocadura de un arroyo, que incrementa el riesgo de deslizamientos.
Operativo de emergencia con varios organismos
Desde la primera hora del martes se montó un operativo de despeje de los bloques de rocas y barro mediante el uso de maquinaria pesada, junto con tareas de limpieza de la calzada. En el operativo intervinieron Vialidad Nacional, Gendarmería Nacional, la Administración de Parques Nacionales, Protección Civil de El Bolsón y la Policía de Río Negro.
Hasta pasado el mediodía, la situación derivó en un esquema de “tránsito asistido”, diseñado para sostener la logística mientras continuaban los trabajos sobre las banquinas. Durante varias horas se habilitó solo un carril por vez, lo que generó demoras y congestión vehicular en el corredor cordillerano.
“No fue una cuestión menor, porque ha existido un desprendimiento y se va a proceder a hacer el despeje y liberar la circulación”, señaló este martes el titular de Protección Ciudadana de Bariloche, Carlos Madjinca. Si bien se esperaba hacia el mediodía que para las 15 los trabajos estuvieran concluidos, la normalización llegó recién cerca de las 19.
No obstante, el parte oficial de Vialidad Nacional advirtió que “se mantiene una guardia nocturna de Gendarmería Nacional en la zona, a fin de brindar seguridad y controlar la circulación”, en prevención de nuevos desprendimientos vinculados a la inestabilidad del terreno.
Antecedente reciente en el mismo corredor
Lo ocurrido este martes remite al fuerte desprendimiento de rocas, barro y árboles que afectó a la misma Ruta Nacional 40 a fines de julio en la provincia de Neuquén, entre San Martín de los Andes y Villa La Angostura. En aquella oportunidad, la magnitud del derrumbe y el tamaño de las piedras obligaron al corte total del corredor por varias jornadas.


