Una gran tormenta invernal que avanza este lunes por gran parte de Estados Unidos acumula al menos 20 muertos y provocó suspensiones de vuelos, apagones y llamados permanecer en casa por precaución. Debido al temporal, un avión privado que transportaba a ocho personas se estrelló este domingo al despegar en el Aeropuerto Internacional de Bangor, en Maine, informó la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.
Considerada por meteorólogos como uno de los peores episodios invernales de las últimas décadas en Estados Unidos, la tormenta provocó intensas nevadas y acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente “catastróficas”, según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS).
La tormenta abarca una enorme área de Estados Unidos, desde Texas en el sur hasta Nueva Inglaterra en el noreste.
La entidad advirtió que la población enfrentará condiciones similares la mañana del lunes, y que las condiciones heladas continuarán durante varios días.
En el estado de Texas, las autoridades confirmaron tres muertos, incluyendo una menor de 16 años fallecida en un accidente de trineo.
Otras dos personas murieron de hipotermia en Luisiana, según el Departamento de Sanidad del estado.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, informó que cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre este fin de semana, en medio de temperaturas gélidas.
Aunque no confirmó que las muertes estuvieran relacionadas con el clima, declaró a los periodistas: “No hay un recordatorio más poderoso del peligro del frío extremo”.
“Los impactos de la nieve/aguanieve persistirán bien entrada esta semana, con rondas de recongelación que mantendrán las superficies heladas y peligrosas tanto para conducir como para caminar”, señaló el NWS.
El sitio de monitoreo PowerOutage.us mostraba a más de 840.000 clientes sin electricidad la noche del domingo, principalmente en el sur del país, donde la tormenta comenzó el sábado.
En Tennessee, donde el hielo derribó líneas eléctricas, más de 300.000 clientes residenciales y comerciales se quedaron sin electricidad. Luisiana, Mississippi y Georgia -donde estas tormentas son menos comunes – registraron cada uno más de 100.000 cortes del servicio.
Los cortes son particularmente peligrosos, ya que el sur está siendo azotado por un frío fuera de lo común que podría batir récords, según autoridades. Decenas de miles de hogares también estaban afectados en Kentucky (centro-este) y Georgia (sureste).
Las autoridades desde Texas hasta Carolina del Norte y Nueva York instaron a los residentes a quedarse en casa debido a las condiciones peligrosas.
También se reportaron nevadas en todo el centro de Estados Unidos, incluidos Kansas, Oklahoma y Missouri, donde algunos lugares ya registraban 20 centímetros de nieve acumulada la noche del sábado, indicó el NWS.
Al menos 20 estados y la capital, Washington, declararon estado de emergencia.
El presidente Donald Trump, quien afrontaba la tormenta en la Casa Blanca, dijo el sábado en su plataforma Truth Social: “Seguiremos monitoreando y manteniendo el contacto con todos los estados en la trayectoria de esta tormenta. íManténganse a salvo y manténganse abrigados!”.
Los aeropuertos en Washington, Filadelfia y Nueva York tenían casi todos los vuelos del día cancelados.
Más de 19.000 vuelos con destino y origen en Estados Unidos fueron cancelados durante el fin de semana, y miles más sufrieron retrasos, según el sitio especializado FlightAware. Además, ya se cancelaron casi 2.500 vuelos para el lunes.
El NWS advirtió que el hielo podría causar “cortes de electricidad de larga duración, daños a árboles y condiciones de viaje extremadamente peligrosas o intransitables”.
La tormenta, calificada de “inusualmente extensa y de larga duración” por el NWS, es causada por la llegada de una masa de aire ártico procedente de Canadá.
El percance aéreo
Un avión privado que transportaba a ocho personas se estrelló este domingo al despegar en el Aeropuerto Internacional de Bangor, en Maine, informó la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.
El Bombardier Challenger 600 se estrelló y por el momento no había información sobre el estado de salud de los ocupantes. La FAA (siglas en inglés de la administración de aviación) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte investigan.
El aeropuerto indicó en un comunicado que los socorristas ya se encontraban en el lugar del choque, y que el aeropuerto fue cerrado después de lo que describió como un incidente con una sola aeronave involucrada que partía del aeropuerto.

