En el acto central por los 250 años de la Independencia de Estados Unidos, Donald Trump encabezó este sábado una multitudinaria celebración en la Explanada Nacional de Washington, marcada por un fuerte tono nacionalista, la reivindicación del poder militar y duras definiciones políticas.
Frente a miles de personas, el mandatario volvió a apuntar contra el comunismo y aprovechó la conmemoración del 4 de julio para impulsar algunas de sus principales propuestas de campaña.
En ese marco, el presidente republicano se refirió al avance de los candidatos demócratas de perfil socialista de cara a las elecciones primarias de noviembre y lanzó: “No queremos comunistas en nuestro país. Nunca ha funcionado”.
El discurso comenzó con más de una hora de demora debido a las condiciones climáticas. Pese a la espera y a la inestabilidad del tiempo, miles de simpatizantes permanecieron en el lugar para escuchar al mandatario y presenciar el show de fuegos artificiales por el Día de la Independencia.
“Durante 250 años los Estados Unidos de América han sido la esperanza, la promesa, la luz y la gloria entre todas las naciones del mundo. Intentan ser como nosotros. Nadie puede ser como nosotros”, sostuvo Trump al inicio del acto.
El jefe de la Casa Blanca también agradeció a quienes se quedaron en la Explanada Nacional pese a la ola de calor y a la evacuación preventiva del predio, que obligó al público a volver a atravesar los controles de seguridad antes de ingresar nuevamente.
Defensa del poder militar y exaltación patriótica
A lo largo de su exposición, Trump repasó distintos episodios de la historia estadounidense para reivindicar el patriotismo y el poder militar del país. “La fuerza y el poder de Estados Unidos no son motivo de vergüenza. Es algo de lo que nos sentimos muy, muy orgullosos”, afirmó.
Entre las banderas históricas exhibidas durante la ceremonia, destacó la que ondeó en el buque insignia de la Armada estadounidense durante la batalla de la bahía de Manila, en 1898, una victoria que el mandatario comparó con la “reciente victoria” sobre Irán en el conflicto con Teherán.
Además, anunció que una bandera que ondeó sobre el Capitolio será entregada para que sea plantada por astronautas estadounidenses durante una futura misión a la Luna. En ese tramo del acto, también fueron invitados al escenario los astronautas de la misión Artemis II de la NASA, quienes fueron reconocidos por el presidente.
Exigencias sobre el voto y la Ley SAVE America
Durante su discurso, Trump insistió con la aprobación de la Ley SAVE America, una iniciativa que endurecería los requisitos para votar en las elecciones federales y que todavía permanece trabada en el Congreso.
“Estados Unidos ha vuelto y queremos mantener su grandeza”, aseguró el mandatario. En ese sentido, reiteró que todos los votantes deberían presentar una identificación y una prueba de ciudadanía para emitir su voto, además de limitar la posibilidad de sufragar por correo a casos excepcionales.


