El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este domingo que Teherán estaría cruzando una línea roja con sus acciones represivas contra el pueblo. “Lo estamos analizando muy seriamente. El Ejército lo está evaluando y estamos considerando opciones muy fuertes. Tomaremos una determinación. Irán está empezando a sobrepasar mi límite. Están muriendo personas que no deberían morir”, afirmó.
“Los líderes de Irán llamaron” ayer, dijo Trump a periodistas a bordo del Air Force One, y añadió que “se está organizando una reunión (…) Quieren negociar”. Sin embargo, el presidente advirtió que “podríamos tener que actuar antes de una reunión”, en referencia a una posible intervención militar.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se produjeron en un contexto de protestas en contra de régimen de los ayatolás que comenzaron hace dos semanas. En un primer momento, las manifestaciones se desarrollaron en rechazo al aumento del costo de vida, pero con el paso de los días se transformaron en un movimiento contra el régimen teocrático que gobierna Irán desde la revolución de 1979.
Desde Teherán, las autoridades iraníes respondieron con amenazas. El presidente del Parlamento, Mohamad Bagher Ghalibaf, señaló que, en caso de un ataque militar estadounidense, “tanto el territorio ocupado como los centros militares y navales de Estados Unidos serán nuestros objetivos legítimos”, según declaraciones difundidas por la televisión pública.
Desde Jerusalén, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que “todos esperamos que la nación persa sea pronto liberada del yugo de la tiranía”.



