El ciclo de Eduardo Coudet al frente de River Plate llegó a su fin tras la dura eliminación en los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Independiente Santa Fe, en una decisión que se oficializó en el auditorio del Monumental.
No hubo conferencia de prensa abierta sino un anuncio institucional: el presidente Stefano Di Carlo, acompañado por el secretario técnico Enzo Francescoli, confirmó la salida del entrenador y dio paso a la despedida del propio Coudet ante los medios.
Visiblemente nervioso, con remera y gorra negras, el DT eligió una frase seca para explicar su adiós: “La explicación que tenemos que dar es que esto es fútbol y que a veces las cosas se dan así”, sostuvo ante el auditorio, sin aceptar preguntas.
Ya en un repaso de su breve gestión, el ‘Chacho’ reconoció los vaivenes de su etapa: “Tuvimos un arranque bueno a nivel deportivo. Pudimos jugar una final y ser primeros en el grupo de la copa. Ya en la segunda parte no hemos arrancado bien”, enumeró.
En ese marco, asumió que la presión en Núñez no da margen para las excusas. “Siempre dije que esto era un proceso, aunque a veces el proceso es insostenible si no hay resultados. Yo mismo me puse los plazos y tengo en claro que en este club hay que ganar y jugar bien”, admitió el entrenador saliente.
Ponzio toma el mando de manera interina
A partir de la salida de Coudet, el equipo quedará a cargo de Leonardo Ponzio junto con el técnico de la Reserva, Marcelo Escudero, quienes asumirán el desafío inmediato de visitar a Banfield el próximo domingo, en un partido clave para sumar puntos y escapar del fondo de la tabla del Torneo Clausura.
Ponzio, ex volante central e ídolo del club, trabaja actualmente en la estructura deportiva de River, precisamente ligado a la Reserva, lo que le permite tener un diálogo fluido con Escudero y con el plantel profesional, en un contexto deportivo muy delicado.
En cancha del Taladro se espera un fuerte respaldo popular: hinchas de River agotaron las 7 mil entradas que puso a disposición la institución del sur del conurbano bonaerense para el partido.
Cómo se gestó la renuncia de Coudet
Coudet tomó la decisión de dejar de ser el entrenador de River en la madrugada de este jueves, tras una extensa reunión con los dirigentes en el vestuario local, inmediatamente después del golpe en la Copa Sudamericana.
Luego de suspender la conferencia de prensa posterior a la eliminación, el Chacho mantuvo una charla de más de dos horas con la cúpula dirigencial y se retiró del estadio cerca de las 2.30, a bordo de su auto, por una de las salidas que dan a la Avenida Udaondo.
Si bien el entrenador confiaba en poder revertir la situación, en su círculo íntimo aceptó que nunca consiguió darle forma al funcionamiento del equipo, ni en resultados ni en identidad de juego.
La eliminación en la Sudamericana fue el detonante, pero no el único golpe: al inicio del semestre, River también había quedado afuera de la Copa Argentina tras caer con Aldosivi, un equipo que apenas ganó dos partidos en el año, ante el conjunto de Núñez y frente a San Miguel.
Por la Liga Profesional, la campaña fue igualmente alarmante: el equipo no logró ninguna victoria en lo que va del año, encadenando rendimientos opacos y aumentando la presión sobre el cuerpo técnico.
Un presente deportivo inédito para River
En el Torneo Clausura, River se ubica anteúltimo en la Zona B con apenas 4 puntos, tras haber perdido los primeros cuatro partidos del certamen y profundizando una racha que encendió todas las alarmas en el club.
La estadística más dura es histórica: el Millonario hilvanó seis derrotas consecutivas por competencias de AFA, una seguidilla negativa que jamás se había registrado en la era del profesionalismo.
El ciclo de Coudet en River duró casi 6 meses y contempló 27 partidos, con un saldo de 13 triunfos, 6 empates y 8 derrotas, números que significan el 55,55% de efectividad en la sumatoria de puntos.
Más allá de esa estadística aceptable en frío, el DT perdió una final con Belgrano, en la que le dieron vuelta el partido a pocos minutos del epílogo, y cayó en el Superclásico, sin lograr que su equipo se acercara al ADN riverplatense que exige juego asociado y protagonismo.
La danza de nombres para suceder al Chacho
En la lista de candidatos para suceder a Coudet aparece un nombre que sobresale: Hernán Crespo, hoy al mando del Atlas de México, figura como principal apuntado por parte de la dirigencia.
Sin embargo, el panorama contractual no es sencillo: River tiene una cláusula con Atlas, pero la misma se activa recién a principios de 2027, por lo que para sacarlo antes de ese plazo el club de Núñez debería hacer una erogación económica importante.
Otros nombres que asoman en la danza son Santiago Solari, Gabriel Milito y Diego Cocca, candidatos con distintos perfiles y realidades contractuales, pero todos dentro del radar riverplatense para reencauzar el rumbo deportivo.
En paralelo, Pablo Aimar es una debilidad histórica en Núñez, aunque su futuro no se definirá hasta fin de año, ya que está directamente atado a lo que primero resuelva Lionel Scaloni en relación a su continuidad en la Selección Argentina.
¿Y Ramón Díaz? Hoy aparece más como un deseo de los hinchas que como una opción real, ya que la dirigencia no lo considera una alternativa concreta para este momento del club.


