La mayoría de los 3.681 rescatistas internacionales de 30 países que llegaron a Venezuela tras el doble terremoto del 24 de junio ya emprendió el regreso a sus países, mientras solo un puñado de brigadas mantiene las labores de búsqueda cuando se agota la esperanza de hallar sobrevivientes bajo los escombros.
Han transcurrido once días desde que el doblete sísmico sacudió al país con magnitudes de 7,2 y 7,5 grados, afectando a 885 construcciones inhabilitadas y provocando el derrumbe total de 189 edificios entre Caracas y La Guaira, las zonas más devastadas.
Los brigadistas internacionales, junto a sus pares locales, se despiden con la sensación de deber cumplido por haber rescatado a miles de sobrevivientes, pero también con impotencia por no haber podido hacer más. Su aporte ha sido descrito como “enorme e invaluable” frente a la peor tragedia natural registrada en el país en 126 años —el terremoto de 1900 tuvo una magnitud de 7,7 grados—, en un contexto en el que el régimen chavista ha exhibido serias dificultades para atender la crisis.
Despedidas oficiales y apoyo de Estados Unidos
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, junto a su hermano Jorge Rodríguez y a Diosdado Cabello, ministro del Interior y Justicia, despidieron este sábado a 350 rescatistas de Estados Unidos, a quienes agradeció su participación tras permanecer una semana en Venezuela.
En el acto estuvo presente el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, John Barret. El apoyo de Washington es considerado clave para la futura reconstrucción y reparación de la infraestructura dañada, entre ella el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en La Guaira.
La mandataria interina destacó que, en total, 3.681 rescatistas de 30 países han colaborado en el operativo, aportando 1.086 toneladas de insumos y equipos, 27 vehículos y 118 perros de búsqueda para reforzar las tareas de salvamento.
Según sus cifras, en el dispositivo general han participado unos 25.000 voluntarios nacionales y extranjeros, entre bomberos, rescatistas, policías y militares.
Balance de víctimas y heridos
Hasta este domingo, el balance oficial reporta 6.462 personas rescatadas con vida de entre los escombros. Las operaciones de búsqueda y rescate, que movilizaron a miles de especialistas, confirmaron además al menos 2.954 fallecidos y 16.592 heridos.
Agotados por jornadas de 24 horas continuas durante la última semana, los rescatistas se marchan agradecidos por las múltiples atenciones —café, comida y agua— que les brindaron familiares y vecinos mientras aguardaban noticias de sus seres queridos atrapados.
“Es tan bonita la atención que nos dan ustedes a nosotros”, expresó un rescatista oriundo de El Salvador, sintetizando la nobleza y hospitalidad de muchos venezolanos que, aun habiéndolo perdido todo, compartieron alimentos con quienes trabajaban entre las ruinas.
El Salvador se queda sin fecha de retorno
Mientras varios países concluyen su tarea y se retiran, El Salvador confirmó que no tiene una fecha definida para abandonar Venezuela. “Mientras haya cosas que atender a la población necesitada, no tendremos fecha de retorno”, señaló Luis Amaya, director de Protección Civil.
La labor salvadoreña en la búsqueda de sobrevivientes ha conmovido a la población local, que trata a los rescatistas como verdaderos héroes.
Tsunami, el perro rescatista que se convirtió en símbolo
Entre los perros que más vidas han salvado destaca Tsunami, un can venezolano que ha logrado rescatar de entre los escombros a unas 25 personas gracias a su fino olfato y entrenamiento.
Su historia, sin embargo, va más allá de su desempeño en la tragedia: antes de convertirse en héroe, sufrió abandono y maltrato severo. Hoy, este border collie se ha transformado en símbolo de resiliencia al demostrar que, incluso después del dolor, todavía se puede salvar vidas.
España retira brigadistas pero instala un hospital de campaña
Por parte de España, un total de 40 brigadistas de emergencias regresan hoy a Madrid tras finalizar su labor en Venezuela, adonde habían viajado para colaborar en las tareas derivadas de los recientes terremotos.
No obstante, no todo el contingente español abandona el país. La cooperación española decidió instalar un hospital de campaña que comenzó a funcionar este sábado en un parque del este de Caracas, con capacidad ambulatoria para brindar atención sanitaria básica y de urgencia, sin hospitalización.
Este dispositivo opera de forma autosuficiente, con su propia energía y agua, y pertenece al grupo START (Equipo Técnico de Ayuda y Respuesta de Emergencia). Estará activo durante un mes para asistir a la población afectada y a cualquier persona que requiera atención médica, con capacidad para recibir hasta 200 pacientes por día.
Sismos persistentes y nuevas brigadas argentinas
Los temblores sísmicos han continuado con menor intensidad, y los pronósticos indican que podrían prolongarse entre 3 y 6 meses. Muchas edificaciones dañadas se siguen deteriorando y se derrumban de manera progresiva.
Un ejemplo es el Colegio Agustiniano San Judas Tadeo, en el sector La Pastora, al norte de Caracas, ubicado al borde de un barranco con pequeñas casas en la parte baja. Sobre esas viviendas cayeron escombros, lo que dejó al menos una persona herida, que fue trasladada a un hospital.
Ante la continuidad de los movimientos telúricos, las brigadas argentinas USAR ARG-10 Córdoba y USAR ARG-15 Santa Fe viajaron a Venezuela para relevar a los equipos argentinos desplegados y garantizar la continuidad de las tareas de búsqueda y rescate.
Una ciudad de carpas y millones de afectados
Un recorrido por las zonas cero ofrece un panorama desolador de la capital. En numerosos puntos se observan carpas y tiendas improvisadas donde la gente duerme en la calle por temor a nuevos temblores, especialmente en Los Palos Grandes y Altamira, urbanizaciones de clase media cuyos habitantes, hoy damnificados, temen regresar a viviendas agrietadas.
Las Naciones Unidas proyectan que unas 60.000 edificaciones han resultado afectadas y que alrededor de 7 millones de venezolanos han sido vulnerados por el terremoto. Además, estiman que el país necesitará cerca de 37.000 millones de dólares para la reconstrucción de su infraestructura urbana.


