Una verdadera catástrofe marítima sacudió a Indonesia este domingo luego de que un ferry volcó en el mar de Java en medio de condiciones climáticas adversas. El siniestro dejó un saldo confirmado de al menos 6 muertos y alrededor de 130 personas desaparecidas, mientras que 107 pasajeros lograron ser rescatados con vida.
La embarcación había partido desde Surabaya, en Java Oriental, con destino a Banjarmasin, ubicada en la provincia de Kalimantán del Sur, dentro de la isla de Borneo.
Antes de perder comunicación, el capitán del buque alertó sobre un fuerte oleaje que alcanzaba hasta 3 metros de altura y emitió un mensaje de auxilio avisando que la nave comenzaba a escorarse. “El barco se estaba escorando”, advirtió Putu Sudayana, titular de la Oficina de Búsqueda y Rescate en Banjarmasin, quien precisó que poco después se confirmó el vuelco.
La alerta formal se activó dos horas después del último contacto con el navío Virgo Transport 8, registrado cerca de las 2 de la madrugada del domingo.
Ante la emergencia, se desplegó un importante operativo que incluyó ocho embarcaciones —entre ellas cuatro de la Marina— y dos helicópteros para rastrillar la zona.
Operativo de rescate y la situación del buque
La última posición registrada situó a la nave a unos 148 kilómetros de Banjarmasin. El manifiesto oficial indicaba que viajaban 243 personas —compuestas por 213 pasajeros y 30 tripulantes— además de 89 vehículos, aunque suele haber discrepancias en los registros reales.
Los rescatistas, apoyados por remolcadores y barcos comerciales que navegaban por la zona, confirmaron la recuperación de seis cuerpos y el salvamento de 107 sobrevivientes durante la tarde.
El Virgo Transport 8 es una estructura de 119 metros de eslora fabricada en Japón en 1987.
Por su parte, el ministro de Transporte, Dudy Purwagandhi, explicó que los sobrevuelos constataron que el ferry permanecía flotando dado vuelta sin haberse ido a pique, por lo que las tareas se concentraron sobre el casco invertido.
Desesperación de los familiares en el puerto
Cientos de personas se agolparon en la terminal del puerto Trisakti a la espera de novedades sobre sus seres queridos, revisando minuto a minuto las nóminas oficiales.
“Me quedé en shock cuando vi el nombre de mi tío en la lista de pasajeros”, relató una mujer identificada como Bunga. Y completó: “Pero me sentí aliviada después de que los funcionarios me dijeron que había sido rescatado”.
En un archipiélago compuesto por más de 17.000 islas, el transporte marítimo es habitual pero registra frecuentes siniestros debido a las fallas en los controles de seguridad.
El mes pasado, 211 personas fueron evacuadas tras incendiarse otro ferry cerca de Bali, hecho que dejó un fallecido y cuatro desaparecidos, sumado a la tragedia del Mutiara Sentosa 2 en Java con cinco víctimas fatales. El episodio se suma además al reciente incendio de un barco de pasajeros en Filipinas, que provocó 76 muertos.


