La Secretaría de Trabajo dictó este miércoles por la tarde la conciliación obligatoria en el conflicto con el sector aceitero, que había lanzado un paro total horas antes, y ordenó levantar la medida de fuerza por los próximos 15 días.
En ese marco, el importante gremio agroindustrial no podrá realizar nuevas protestas durante ese plazo, mientras que la primera audiencia de mediación entre las cámaras empresarias y los sindicatos fue fijada para este viernes a las 11.
El conflicto se desató luego de que la parte empresaria rechazara cualquier aumento salarial para el mes en curso y planteara un incremento del 0%, lo que tensó al máximo la negociación paritaria.
Paritarias en cero y acusaciones cruzadas
La medida de fuerza conjunta había sido lanzada por la Federación Aceitera y Desmotadora (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) San Lorenzo, tras el fracaso de las mesas de negociación colectiva.
Según explicaron desde los sindicatos, la propuesta patronal de congelar los sueldos en un 0% detonó el paro. Los representantes de los trabajadores calificaron esa oferta como una “provocación”, al remarcar que las empresas exportadoras de aceite y biodiésel vienen registrando márgenes de ganancia extraordinarios en el último período.
Ganancias récord bajo la lupa sindical
Desde los gremios aceiteros señalaron que el sector empresarial percibió un beneficio adicional de 3.740 millones de dólares. De acuerdo con el comunicado sindical, esa cifra surge de una fuerte reducción en los derechos de exportación (retenciones), que habrían disminuido entre un 27% y un 67% respecto de los valores de 2023.
Para enfatizar la viabilidad financiera de su reclamo, el sindicato puso el foco en dos datos clave.
Por un lado, subrayó el bajo impacto laboral: los salarios de los trabajadores representan apenas el 3,3% del total de las exportaciones del sector.
Por otro, destacó la productividad en alza: durante 2025 se batieron récords de procesamiento, elevando la eficiencia de 183 a 191 toneladas mensuales por empleado, sin incremento de la plantilla de personal.
Salario Mínimo, inflación del INDEC y el criterio de actualización
Otro de los puntos de fricción radica en el mecanismo para actualizar los ingresos. Las cámaras patronales nucleadas en CIARA propusieron indexar los sueldos a partir de junio tomando como techo la inflación medida por el INDEC.
No obstante, el gremio rechazó de plano ese esquema por considerarlo una “trampa” que no refleja el costo de vida real de una familia trabajadora. En cambio, exigen mantener la histórica referencia del Salario Mínimo, Vital y Móvil en su sentido constitucional, es decir, que permita cubrir necesidades básicas de alimentación, vivienda, salud y educación.
El piso salarial que reclaman los aceiteros
Apoyándose en metodologías estadísticas de canasta básica, los sindicatos fijaron el piso de sus demandas en un salario inicial de $2.802.754, monto que consideran necesario para garantizar el sustento digno de las familias aceiteras.
Según remarcaron, las empresas se negaron de manera rotunda a convalidar ese piso o discutir una recomposición real, lo que derivó en la convocatoria a la Huelga Nacional Aceitera que ahora queda suspendida por la conciliación obligatoria.
De todos modos, los trabajadores advirtieron que no aceptarán rebajas ni congelamientos que aten sus condiciones de vida a las exigencias del sector corporativo, y dejaron en claro que, vencido el plazo legal, podrían retomar las medidas de fuerza si no hay avances concretos en la negociación.




