Desde Rosario, distintas organizaciones sociales y entidades gremiales se sumaron este miércoles a la jornada nacional de lucha con una marcha unitaria y cortes en los accesos a la ciudad, lo que derivó en la aplicación del protocolo “antipiquetes” por parte de Gendarmería.
El plan de lucha incluía piquetes en distintos puntos desde las 11 de la mañana, pero la situación escaló en tensión cuando manifestantes subieron a la avenida Circunvalación y cortaron el tránsito en varios tramos, algo que no estaba previsto en la programación original de la protesta.
Antes del mediodía, grupos de vecinos subieron desde Presidente Perón a la Circunvalación para interrumpir la circulación en ambas manos de esa traza. Luego de poco más de media hora, llegaron refuerzos de fuerzas federales que despejaron la concentración sin mayores incidentes y liberaron el tránsito, de acuerdo al reporte del móvil de El Tres.
Tras la intervención, los manifestantes se retiraron de la calzada principal y de a poco comenzó a normalizarse la circulación. Personal de Gendarmería permanecía en la zona para garantizar el tránsito y el orden vehicular.
Más cortes y desvíos en la zona sur
Algo similar ocurrió en otro sector de la Circunvalación, en la zona sur de Rosario, cerca del cruce con avenida San Martín. Allí también se realizaron cortes y se dispusieron desvíos transitorios por colectora hasta que los gendarmes desconcentraron a los manifestantes.
Según los primeros reportes, no se registraron disturbios ni enfrentamientos, más allá de algunas discusiones breves cara a cara entre efectivos y manifestantes.
En paralelo, se mantenían, al menos hasta las 12.30, los cortes en Presidente Perón y Circunvalación; Juan José Paso y Circunvalación; San Martín y Circunvalación; y Acceso Sur y Uriburu. En estos casos, la protesta no se realizaba sobre la traza principal de la Circunvalación, sino en las arterias que la cruzan.
Por esa razón, había desvíos para llegar a esas intersecciones y se registraban extensas filas de vehículos y demoras significativas para avanzar, tanto en accesos como en calles alternativas.
Movilización en el centro rosarino
La jornada de protesta también se hacía sentir en el microcentro. Se desarrollaba una movilización desde la sede de Pami UGL IX, en San Lorenzo al 900, hasta la oficina de Ansés ubicada en Sarmiento y Rioja.
Cerca de las 11.30, las columnas marchaban por el centro y el tránsito estaba completamente cortado por calle Sarmiento, lo que obligaba a desviar la circulación por arterias paralelas.
En la concentración del mediodía, se unificaban demandas “en defensa de las políticas sociales, el trabajo, los haberes previsionales y los derechos ciudadanos”, según expresaron las organizaciones convocantes.
Concretamente, se reclama por la situación de los jubilados, por salarios y paritarias dignas y por la continuidad del programa “Volver al Trabajo”, además de un rechazo al paquete de reformas que se discute en el Congreso.
En ese marco, también se cuestiona “el avance de leyes regresivas en el Congreso, como las iniciativas sobre extranjerización de tierras que se debatirán el próximo 6 de agosto”, advirtieron los organizadores.
El eje en los jubilados y el respaldo gremial
Lorena Almirón, secretaria general de ATE Rosario y de la CTAA Rosario, remarcó que “la jornada pone como eje a los jubilados y jubiladas, que en todo el país están viviendo una situación límite y tienen que optar por comer o comprar la medicación”.
“Además, hay una pérdida del poder adquisitivo brutal por el ajuste que hemos sufrido todos los sectores”, sentenció la dirigente sindical al justificar la magnitud de la protesta.
Para facilitar la participación, los trabajadores estatales contaban con desobligación de tareas de 9 a 15 para sumarse a las medidas gremiales y a las distintas instancias de movilización.
A nivel nacional, la jornada consistió en una adhesión a la marcha semanal de los jubilados frente al Congreso de la Nación, que este miércoles contaba con el acompañamiento de sindicatos y organizaciones piqueteras.
En ese plano, la Confederación General del Trabajo (CGT), las dos ramas de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA), la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) se sumaron al reclamo para exigir un aumento de los haberes previsionales y respaldar la movilización semanal de jubilados y pensionados.


