Momentos de tensión se vivieron en la noche del domingo cuando un avión de Aerolíneas Argentinas sufrió una falla en el motor minutos después de haber despegado desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con destino a Madrid. La aeronave había partido a las 23.52 y permaneció 36 minutos en el aire antes de concretar su regreso forzado.
Se trata del servicio AR1132, el cual retornó a la terminal por sus propios medios y recibió asistencia preventiva del personal de pista y Bomberos. Desde la compañía aérea confirmaron que la aeronave “regresó al aeropuerto de origen luego de que se advirtiera una falla en uno de sus motores, cuyas causas se encuentran bajo análisis”, explicaron.
En ese sentido, las autoridades de la aerolínea de bandera detallaron el procedimiento llevado a cabo. “La aeronave aterrizó sin inconvenientes a las 00:30 y se dirigió a su posición por sus propios medios, sin que fuera necesario activar ningún código de emergencia”, remarcaron.
El origen de los ruidos en el conurbano
Durante los minutos en que el avión sobrevoló el conurbano bonaerense, cientos de vecinos alertaron sobre ruidos semejantes a detonaciones continuas y vibraciones en las aberturas de las viviendas.
Ante la inquietud generalizada, voceros oficiales indicaron que se produjo un “fenómeno conocido como compressor stall, que consiste en una alteración del flujo aerodinámico dentro del compresor del motor. Este fenómeno puede producir sonidos semejantes a detonaciones”, aclararon. La anomalía técnica responde a una interrupción en el flujo de aire y descarta por completo la presencia de fuego en la turbina.
Tras subsanar la contingencia operativa, el vuelo AR1132 fue reprogramado y partió nuevamente desde Ezeiza cerca de las 4.30 de la madrugada. Para este segundo despegue se asignó un Airbus A330-243, con arribo previsto a España a las 21.25.
Pánico y testimonios en las redes
El incidente provocó una inmediata repercusión en localidades como Ezeiza y Luis Guillón, donde los habitantes manifestaron su desconcierto por el estruendo. “Se sintió re fuerte, temblaban los vidrios, no entendíamos nada”, relató una usuaria.
El fenómeno sonoro también impactó en barrios de Monte Grande, El Jagüel, Lanús y Burzaco. “Tres explosiones se escucharon, hasta las ventanas crujieron”, advirtió otra vecina afectada por la vibración.
La zozobra colectiva quedó reflejada en diversas publicaciones digitales tras el paso de la aeronave: “Casi me pongo a llorar, pensé que caía” y “se escuchó como si fueran truenos”, describieron los residentes del sur del Gran Buenos Aires.


