En medio de la causa por presunta asociación ilícita y lavado de dinero, Sur Finanzas es un chivo expiatorio, aseguró el titular de la firma, Ariel Vallejo, quien defendió su vínculo con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y reiteró que es inocente.
El empresario, imputado en la investigación, sostuvo que su relación con el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, se originó a partir del patrocinio que su compañía comenzó a brindar al fútbol argentino, y rechazó que ese lazo le haya otorgado ventajas indebidas.
“Para mí, Tapia es el mejor presidente de la historia del fútbol argentino. Hace mucho por el fútbol y es federal. Te puede gustar o no”, afirmó Vallejo, al remarcar que la continuidad del titular de la AFA depende exclusivamente de la voluntad de los dirigentes que lo eligieron.
En ese marco, tomó distancia de la situación judicial del dirigente deportivo. “No pongo las manos en el fuego ni por Tapia ni por nadie. Yo solo creo que soy inocente y que mis empresas ya trabajaban desde cinco años antes de que existiera este vínculo con el fútbol”, expresó.
Tapia, Sur Finanzas y el rol del patrocinio
Vallejo también relativizó las comparaciones entre la evolución de la causa que lo tiene imputado y otras investigaciones que involucran a Tapia y al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino.
“Son caminos diferentes. Sur Finanzas es un chivo expiatorio”, insistió, y reveló que la última conversación que mantuvo con el presidente de la AFA fue a fines del año pasado.
Respecto de su vínculo con Claudio Tapia, lo definió como “común y corriente” y explicó que se originó cuando Sur Finanzas decidió invertir en el fútbol argentino como patrocinador.
Según relató, primero auspiciaron a Barracas Central y luego extendieron el sponsoreo a la Liga Profesional, y negó que el titular de la AFA le hubiera facilitado contactos o negocios derivados de esa relación.
El empresario también se refirió a su vínculo comercial con el prosecretario de la AFA, Luciano Nakis, a quien dijo conocer del ambiente futbolístico antes de iniciar una relación laboral vinculada al patrocinio deportivo.
Las acusaciones por lavado y el patrimonio del empresario
En otro tramo de la entrevista, Vallejo rechazó de plano las sospechas de lavado de dinero y aseguró que la actividad de su empresa puede ser acreditada ante la Justicia.
“Para lavar dinero tendría que haber tomado plata de terceros. Yo solo fui sponsor de un equipo de fútbol y busqué posicionar mi marca. Eso es fácil de probar”, afirmó.
Al ser consultado por su patrimonio y la exhibición de bienes de lujo, explicó que sus ingresos como empresario rondaban entre los 40.000 y 50.000 dólares mensuales, cifra que, según dijo, justificaba la adquisición de relojes de alta gama y de una Ferrari que posteriormente vendió.
Finalmente, señaló que actualmente ya no desarrolla la misma actividad empresarial y aseguró que volvió a dedicarse a operaciones financieras informales.
“Ahora vivo de actividad financiera informal, como vive el 50% del país. Volví a mis tiempos felices. Soy una especie de arbolito; en cualquier momento me paro en Florida y Lavalle”, ironizó.


