El balón utilizado en el mítico Argentina-Inglaterra del Mundial de México 1986, protagonista de la “Mano de Dios” y del “Gol del Siglo”, será subastado con un precio inicial cercano a los USD 2,5 millones. Se trata de una pieza que, para muchos coleccionistas, representa el máximo símbolo del fútbol mundial.
La casa Heritage Auctions confirmó que la pelota saldrá a remate en un contexto de fuerte expansión del mercado de objetos deportivos de colección.
En 2022, la camiseta que Diego Maradona vistió en ese mismo partido se vendió por USD 9,2 millones, estableciendo un precedente sobre el valor que pueden alcanzar estos recuerdos. Sin embargo, especialistas del sector consideran que el balón podría superar cualquier expectativa previa, ya que no existen referencias directas para estimar su precio final.
Un “Santo Grial” del fútbol mundial
La subasta del balón de la “Mano de Dios” responde a una tendencia creciente: el mercado del coleccionismo deportivo, especialmente el vinculado al fútbol, atraviesa un auge impulsado por la inminente Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Mike Provenzale, especialista en subastas de Heritage, describió el balón como “una pieza única en su especie” y afirmó: “Podría decirse que es el objeto futbolístico más importante que existe”, según consignó la agencia Reuters.
Para los subastadores, la pelota representa el “Santo Grial” para cualquier entusiasta del fútbol, por su carácter irrepetible y su peso simbólico en la historia del deporte.
El partido que marcó la historia
El duelo de cuartos de final del Mundial de México 1986 quedó grabado en la memoria global por dos de los goles más recordados en la historia del fútbol.
En el primero, Diego Maradona avanzó hacia el área, saltó junto al arquero inglés Peter Shilton y empujó el balón con la mano, un gesto que él mismo definió tiempo después como “un poco con la cabeza de Maradona, un poco con la mano de Dios”.
Apenas cuatro minutos más tarde, el capitán argentino dejó atrás a cinco rivales y anotó el tanto que sería bautizado como el “Gol del Siglo”, calificación que se consolidó tras una encuesta de la FIFA en 2002.
Un mercado en expansión y con epicentro en Estados Unidos
El interés por objetos ligados a momentos tan icónicos trasciende lo deportivo. La subasta se inscribe en un mercado que ha crecido de forma sostenida en los últimos años, con una demanda cada vez mayor por piezas históricas.
Durante décadas, el coleccionismo de artículos deportivos estuvo dominado por deportes como el baloncesto, el béisbol, el fútbol americano y el hockey sobre hielo. Sin embargo, el fútbol ganó terreno y hoy ocupa un lugar central en las grandes subastas internacionales.
“Estados Unidos es el motor del mercado de artículos deportivos de colección. Básicamente nació aquí y cuenta con una enorme base de coleccionistas, cuyo número crece exponencialmente”, explicó Provenzale.
Impacto de los grandes torneos y de las trading cards
Uno de los factores que han dinamizado este sector es el desarrollo de grandes torneos internacionales. El especialista subrayó que la popularidad de los mundiales actúa como catalizador para el mercado.
“El rendimiento de los jugadores provoca un aumento de las valoraciones en tiempo real”, señaló Provenzale, quien también mencionó que “tenemos algunas tarjetas de Messi en subasta ahora mismo; la noche que marcó un hat-trick, su valor se disparó”.
El auge de las tarjetas coleccionables modernas, conocidas como trading cards, ha sido otro de los motores del mercado. Provenzale indicó que actualmente se pagan “valores increíblemente altos” por estas piezas.
“El mercado se mantendrá a la expectativa de lo que suceda en los dieciseisavos de final y de quiénes logren avanzar más allá de esa instancia. El mercado ya ha dictado sentencia sobre Messi, Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé. Serán aquellos jugadores que logren hacerse un nombre en las próximas semanas”, afirmó el especialista en subastas de Heritage.
Rumbo al Mundial 2026 y nuevos nichos de colección
El hecho de que la subasta coincida con la previa de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en América del Norte no es casualidad. Estados Unidos, como principal motor del mercado de artículos deportivos de colección, contribuyó a la consolidación de este tipo de eventos, que combinan pasión deportiva e inversión.
Provenzale remarcó que la base de coleccionistas crece año a año y que deportes que antes eran considerados de nicho, como la Fórmula 1 y la lucha libre, también han visto un repunte en los precios de sus objetos históricos.
En ese escenario, la pelota de la “Mano de Dios” y del “Gol del Siglo” se prepara para escribir un nuevo capítulo, esta vez en el competitivo y millonario mundo del coleccionismo deportivo.


