La salud de Soledad Silveyra encendió las alarmas en su entorno familiar y en el mundo del espectáculo tras sufrir una caída en su casa que derivó en una ruptura de pelvis.
La primera versión médica habló de una fisura en la cadera, pero con el correr de las horas su familia confirmó un cuadro más complejo.
Tras el golpe, su hijo Facundo acudió de inmediato a socorrerla y acompañarla en el traslado al centro de salud, mientras el resto de la familia se organizaba para contenerla en este momento delicado.
En medio de la preocupación, su hijo Baltasar Jaramillo llevó algo de calma al describir el ánimo de la artista. “Mamá está internada desde el domingo. No la pueden operar y están armando la internación domiciliaria”, explicó.
Por qué no pueden operarla
Consultado sobre los motivos por los cuales no habrá intervención quirúrgica, Jaramillo fue categórico: “Porque se rompió la pelvis y no se opera”, señaló al detallar el diagnóstico definitivo que recibieron por parte de los médicos.
En ese sentido, precisó que el tratamiento indicado se basa en un proceso natural de recuperación: deberán esperar que el hueso se consolide por sí solo, con reposo estricto y el tiempo necesario para que la fractura suelde sin cirugía.
Un reposo largo, “duro y carísimo”
Ese esquema de rehabilitación es lo que más inquieta a la familia de la actriz. “Es una paciente complicada para que esté 45 días en cama”, advirtió su hijo al dimensionar el desafío que representará el reposo absoluto.
En paralelo, la familia estudia alternativas para acompañar este proceso. Analizan la posibilidad de una internación domiciliaria, con seguimiento permanente, rehabilitación y cuidados específicos para evitar complicaciones durante el largo período de inmovilidad.
La recuperación, anticipó Jaramillo, será exigente en todo sentido. Será “dura y carísima”, sintetizó, aludiendo tanto a la carga física y emocional para la actriz como al impacto económico que supone un tratamiento prolongado con asistencia profesional en el hogar.
Antecedentes de caídas y alarma familiar
De acuerdo con la estimación de los médicos, el plazo mínimo de reposo será de 45 días, sin posibilidad de retomar actividad ni esfuerzos durante ese lapso. “Solamente reposo. Esa es la complicación”, explicó Jaramillo al describir el esquema de cuidados.
El hijo de la actriz también reveló un dato que encendió aún más las alertas en la familia: durante 2026, Soledad Silveyra se cayó al menos tres veces. “No se ocupa de por qué se cae. Cree que se tropieza”, señaló, aludiendo a una posible falta de conciencia de riesgo por parte de su madre.
En ese marco, Jaramillo dejó una reflexión íntima que grafica el momento vital que atraviesa la artista. “Le cuesta ser mayor”, cerró, mientras el entorno más cercano se organiza para acompañarla en un proceso de recuperación que se anticipa largo, complejo y de alto impacto en su vida cotidiana.
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