En diálogo con los colegas de Clarín Rural en la 138° Exposición Rural de Palermo, el presidente del INTA, Nicolás Bronzovich, confirmó que continuará el plan de relevamiento y uso de tierras del organismo y no descartó nuevas “desafectaciones” de terrenos.
El funcionario precisó que ya se desafectó un 10% de la superficie asignada al instituto, equivalente a 15.000 hectáreas sobre un total de 107.000, entre ellas campos ubicados en Salta y en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Relevamiento de tierras y foco en la investigación
Según Bronzovich, el organismo avanza en un proceso de revisión interna para “ser cada vez más eficientes” en el uso de sus recursos.
En ese marco, detalló que los relevamientos muestran que alrededor de 50.000 hectáreas tienen un uso estrictamente científico o tecnológico. “Las que tienen uso productivo hoy han sido un aporte al financiamiento del instituto y nosotros creemos poco en eso, sino que creemos que los productores producen y los investigadores investigan”, remarcó.
Y adelantó: “Por eso, vamos a seguir relevando y mirando con qué necesidad estamos usando la tierra. Si está necesariamente afectada a un proceso científico o tecnológico, lo vamos a sostener. En el caso que no sea así, no vamos a tener problema en desafectarla del INTA”.
El titular del organismo argumentó que prefieren que los recursos hoy destinados a producir en esos campos se orienten a investigación, extensión y desarrollo tecnológico. “Preferimos que los recursos que hoy se están dedicando a producir tierra se dediquen a trabajar en investigación, extensión, desarrollo tecnológico”, completó.
De acuerdo con informes elaborados por el propio INTA y la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), cerca de la mitad de las tierras del organismo no tienen aún un uso determinado.
Retiros voluntarios y nueva estructura de personal
Por otra parte, Bronzovich informó que 887 agentes adhirieron al programa de retiros voluntarios implementado por el organismo, por lo que la plantilla pasó a tener aproximadamente 5.000 empleados.
“Nosotros lo vemos como una oportunidad para que el INTA redoble sus esfuerzos en ser la plataforma de innovación de la Argentina”, sostuvo.
Y agregó: “Yo creo que el INTA, en algún aspecto, es único y no lo digo por soberbia, sino por convicción: es único en sus capacidades de recibir a todos esos múltiples actores, cada vez más diversos, vinculados al cambio tecnológico. Queremos ser eso”.
Si bien dentro del organismo se esperaba que la cantidad de adhesiones rondara los 1.200 retiros, el presidente del INTA aclaró que no está en estudio un nuevo plan de reducción de personal.
Ante la consulta de Clarín Rural, explicó que el objetivo ahora es que estos 5.000 trabajadores “articulen cada vez mejor con el resto de los cada vez más actores del sistema científico y de innovación argentino”.
Pedido de una ley nacional sobre pulverizaciones
Consultado sobre el panel de pulverizaciones del que participó junto a otros diez especialistas en la muestra rural, Bronzovich subrayó la necesidad de contar con una legislación nacional basada en evidencia científica.
“Tiene que haber una normativa paraguas nacional. Me parece que sumaría si va en el sentido de evitar que aparezcan restricciones solo por el hecho de restringir, sin sustento científico, sin basarse en el conocimiento, porque el mejor incentivo para incorporar la tecnología es el mercado”, sostuvo.
En esa línea, advirtió: “Todo aquello que restringe, que dice ‘esta parte de este lugar de mi provincia, de mi municipio, no va a poder atender a tal o cual mercado porque yo decido que no puede aplicar tal tecnología’, a mí me parece que atenta contra la eficiencia y la productividad”.
Y concluyó: “En definitiva, cuanto más eficientes somos y más renta generamos, menos impactamos en el ambiente y más podemos atender mercados más sofisticados”.


