Entrevistada en el programa Desayuno Americano de América TV, la dirigente gremial D’Ambrosio denunció que las mismas aplicaciones para las que trabajan los repartidores les ofrecen préstamos con intereses que calificó como “usureros”, generando una dependencia extrema.
“La misma persona que te está empleando, la misma aplicación para la cual vos trabajás te brinda préstamos que son usureros”, explicó la referente sindical, al describir el mecanismo de endeudamiento que imponen las plataformas.
En ese marco, detalló que el crédito se descuenta directamente del pago semanal que perciben los repartidores, lo que los obliga a extender al máximo sus jornadas para poder cubrir tanto la deuda como sus gastos básicos.
Según precisó, muchos trabajadores terminan realizando entre 12 y 14 horas diarias para intentar sostener ese esquema. “Terminás en una servidumbre planificada por estas empresas”, sostuvo.
Créditos semanales que consumen un día entero de trabajo
De acuerdo con el sindicato, las plataformas se aprovechan de la informalidad en la que se desempeñan los repartidores para ofrecer créditos que, en la práctica, profundizan su vulnerabilidad económica y laboral.
D’Ambrosio ejemplificó con un caso concreto: “Un compañero que pidió un préstamo de 600 o 900 mil pesos tiene que devolver entre 35 mil y 45 mil pesos por semana”, señaló.
Esa cifra, remarcó, equivale a más de un día completo de trabajo, ya que el ingreso diario promedio ronda esos montos. “Para ocasiones especiales como el Día del Amigo, puede subir a 60 mil pesos esa jornada, pero por la crisis de consumo y el aumento de la informalidad, hoy está difícil llegar a ese monto”, advirtió.
Algoritmos, caída de la demanda y más competencia
La dirigente también explicó que la caída de la demanda y el ingreso constante de nuevos repartidores profundizan la competencia y reducen el valor de cada viaje, deteriorando aún más los ingresos.
“El algoritmo varía el valor de tu trabajo”, señaló, al cuestionar el discurso empresarial que presenta a los repartidores como “emprendedores” o “sus propios jefes”.
En ese sentido, fue tajante: “No hay libertad en la necesidad”, enfatizó, al tiempo que reclamó el reconocimiento de la relación laboral y la posibilidad de discutir paritarias para que las empresas “no trasladen la crisis económica a los trabajadores”.
“Uberización” del trabajo y falta de derechos básicos
D’Ambrosio comparó la situación actual con un debate que se da a nivel internacional sobre la ‘uberización’ del trabajo, donde el uso de algoritmos y nuevas tecnologías se convierte en una herramienta de control y disciplinamiento.
Según describió, mientras empresas como PedidosYa y Uber consolidan su poder en el mercado en grandes negociados, los trabajadores de plataformas continúan al margen de la Ley de Contrato de Trabajo.
En consecuencia, no acceden a derechos básicos como obra social, jubilación o licencias y, ahora, además quedan atados a deudas que el sindicato califica como “usura planificada”, lo que agrava su situación de precariedad.


