El ingreso de turistas a la Argentina registró una caída del 7,9% en diciembre, mientras que las salidas al exterior de residentes aumentaron un 1,7%, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
Durante el último mes del año ingresaron al país 887.800 visitantes no residentes por todas las vías de acceso. De ese total, 535.800 fueron turistas y 352.000 excursionistas. En comparación con noviembre, la cantidad de turistas que visitaron la Argentina descendió un 6,6%.
En cuanto al origen del turismo receptivo, el 17,6% de los visitantes provino de Europa, el 16,6% de Brasil y el 15,4% de Chile. Respecto de las vías de ingreso, el 48,4% llegó por vía aérea, el 37,3% por vía terrestre y el 14,3% por vía fluvial o marítima.
Por el lado del turismo emisivo, durante diciembre se registraron 1.277.700 salidas al exterior, de las cuales 705.100 correspondieron a turistas y 572.600 a excursionistas. El 77% de los viajes tuvo como destino países limítrofes, con Brasil (24,7%) y Chile (21,3%) como los principales destinos.
En relación a los medios de salida, el 45,7% de los turistas residentes abandonó el país por vía terrestre, el 41,8% por vía aérea y el 12,5% restante por vía fluvial o marítima.
Como resultado de estas tendencias, diciembre cerró con un saldo negativo de 389.900 visitantes internacionales, explicado por un déficit de 169.300 turistas y 220.600 excursionistas.
Balance anual 2025
A lo largo de 2025, ingresaron al país 8.775.600 personas, de las cuales 5.315.900 fueron turistas y 3.459.700 excursionistas. Esta cifra representa una caída del 19,7% en comparación con 2024, cuando se habían registrado 10.927.600 arribos.
En contraste, durante el mismo período salieron del país 18.839.900 argentinos, incluidos 11.896.300 turistas y 6.942.600 excursionistas, lo que implicó un aumento interanual del 38,6%. De este modo, por cada extranjero que ingresó a la Argentina, dos residentes viajaron al exterior.
En términos económicos, el gasto del turismo receptivo alcanzó los US$ 3.110 millones, mientras que el turismo emisivo demandó US$ 7.164,2 millones, lo que derivó en un saldo negativo de US$ 4.054,2 millones, reflejando que salió más dinero del que ingresó al país por turismo.
Respecto a la composición del gasto de los turistas no residentes, la gastronomía concentró el mayor porcentaje, con el 31,2%, seguida por alojamiento (22,4%), compras (13,5%), paquetes turísticos (10,8%), transporte (9,7%), vuelos de cabotaje (3,8%), excursiones (3,1%) y otros gastos (5,5%).




