La Resolución 2109/2025 del Ministerio de Salud de la Nación, que modifica el régimen de residencias médicas en hospitales públicos de todo el país, provocó un amplio rechazo entre profesionales y estudiantes del sector sanitario. El descontento se expresó a través de diversas medidas de fuerza, entre ellas una movilización y un ruidazo protagonizado por trabajadores del hospital Garrahan, epicentro de la protesta.
Una de las acciones más significativas se llevó a cabo este jueves, cuando la Asamblea de Residentes y Concurrentes de la Ciudad de Buenos Aires marchó desde Callao y Corrientes hasta la sede del Ministerio de Salud porteño, en Bolívar al 100. Los manifestantes exigieron recomposición salarial y expresaron su solidaridad con los residentes afectados por la nueva normativa nacional.
La resolución en cuestión fue publicada esta semana en el Boletín Oficial y, según denuncian los trabajadores, implica una degradación en las condiciones laborales. La relación de trabajo pasa a enmarcarse bajo un régimen de becas, a pesar de que los residentes cumplen jornadas similares a las de cualquier médico de planta, tanto en carga horaria como en responsabilidades.
En el hospital Garrahan, médicos residentes y concurrentes realizaron un ruidazo para manifestar su rechazo, en particular ante la posibilidad de cierre de residencias médicas en esa institución. Cabe recordar que el Garrahan depende en un 80% del Estado nacional y en un 20% del gobierno porteño, lo que lo convierte en un punto crítico frente a las decisiones conjuntas o dispares de ambas administraciones.
“Somos trabajadores, no becarios. Exigimos un aumento salarial urgente, respeto y que los pacientes tengan acceso a una verdadera salud pública de calidad”, expresó Franco Capone, residente del hospital Penna, en declaraciones a Radio 10.
El conflicto en el Garrahan no es nuevo. La institución se ha convertido en símbolo de la disputa entre el Gobierno nacional y los sectores que defienden la salud pública. En ese marco, los trabajadores denuncian desinversión y falta de diálogo para negociar paritarias, así como también problemas edilicios que afectan la atención.
Esta misma semana, en el contexto de una ola de frío que posicionó a Argentina entre los países con temperaturas más bajas del mundo, personal del Garrahan alertó que varias áreas del hospital no cuentan con calefacción, sumando otro reclamo a una larga lista de deficiencias que, según sostienen, se agravan por la desatención oficial.


