A diez años de la primera movilización que partió de San Cayetano y llegó hasta Plaza de Mayo, la marcha de San Cayetano vuelve a las calles como una demostración de unidad de sindicatos y organizaciones sociales contra las políticas del gobierno de Javier Milei.
La convocatoria está encabezada por la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), junto a organizaciones como el Movimiento Evita, y contará con la participación de la CGT, la CTA de los Trabajadores y la CTA Autónoma.
La jornada tendrá como eje el rechazo al rumbo económico del Gobierno y los reclamos por empleo, ingresos y asistencia social, en una movilización que busca condensar el malestar de amplios sectores de la oposición frente al ajuste.
La marcha de este viernes se realiza bajo la consigna “Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo” y recupera el espíritu de la primera peregrinación de 2016, aunque en un escenario político marcado por la administración libertaria.
Cómo es la peregrinación y el cronograma del día
La peregrinación comenzó a las 8 en Liniers, en la intersección de Cuzco y Rivadavia, con la tradicional bendición de herramientas de trabajo a cargo del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva.
Desde allí, las columnas avanzan hacia Plaza de Mayo, donde está previsto un acto central y la lectura de un documento conjunto elaborado por las organizaciones convocantes.
A partir de las 11, en Plaza de Mayo y Avenida de Mayo, se realizará un “verdurazo”, una feria de producción agraria y cooperativa y una muestra fotográfica que recorre los diez años de la primera movilización desde San Cayetano.
El acto central está previsto para las 13 en Plaza de Mayo. Allí se leerá un texto que concentrará los principales cuestionamientos a la gestión de Milei y buscará instalar los reclamos por trabajo, salarios y asistencia social como ejes de la agenda opositora, en un mensaje político que excede lo estrictamente reivindicativo.
Reclamos por trabajo, salarios y asistencia social
Entre los principales reclamos aparecen la interrupción de programas de asistencia, la suspensión de la distribución de alimentos a comedores comunitarios, la paralización de obras de integración en barrios populares y la eliminación de herramientas de acompañamiento para trabajadores informales.
Desde las organizaciones sostienen que estas medidas profundizaron la precarización laboral y dejaron a sectores de la economía popular con menos herramientas de contención, en un contexto de caída del poder adquisitivo y aumento de la pobreza.
La protesta también tendrá una fuerte dimensión política. La movilización busca expresar el rechazo al impacto del ajuste sobre los sectores de menores ingresos y volver a reunir en la calle a organizaciones sociales y centrales sindicales en un frente común contra el rumbo económico del Gobierno.
La discusión por tierras y propiedad privada
El reclamo se vincula además con la discusión que atravesó esta semana al Congreso en torno al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Las organizaciones sociales y sindicales cuestionaron especialmente el capítulo referido a la ley de Tierras, que finalmente debió ser retirado por el oficialismo ante la falta de respaldo de sus aliados.
En ese marco, la participación conjunta de la UTEP, la CGT y las dos CTA le imprime a la jornada un componente adicional, en momentos en que el sindicalismo busca ampliar la agenda de reclamos frente al Gobierno y consolidar una referencia opositora en la calle.


