El Salario Mínimo, Vital y Móvil quedó nuevamente definido por la vía administrativa. Tras el fracaso de la negociación entre las cámaras empresarias y las centrales sindicales en el Consejo del Salario, la Secretaría de Trabajo fijó de manera unilateral el nuevo esquema de actualización.
La resolución oficial dispuso un incremento de apenas 1,91% para septiembre, elevando el haber a $383.793, y trazó un sendero de ajustes mensuales que llevará el piso salarial a $436.982 recién en abril de 2027.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advierte que la pauta oficial vuelve a ubicarse cerca de las pretensiones de las patronales —que ofrecían llegar a $431.395— y se distancia con fuerza del reclamo gremial, que exigía llevar el mínimo a $993.000 para cubrir la Canasta Básica Total.
Un retroceso de más de 40 puntos en el poder adquisitivo
El relevamiento del CEPA calcula que el ingreso mínimo acumuló una pérdida del 40,8% en su poder adquisitivo real entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026.
Para equiparar únicamente el promedio vigente en 2023, el haber debería incrementarse en $271.315 —lo que implica una suba del 70,7% en términos reales—; mientras que para recuperar los valores de noviembre de 2019, la actualización necesaria treparía al 101,4% real.
El salario mínimo en perspectiva histórica
El documento ubica el valor actual del Salario Mínimo, Vital y Móvil en una perspectiva de largo plazo, comparándolo con las últimas tres décadas.
En relación con los años ’90, el piso salarial de septiembre se posiciona un 12,3% por debajo del promedio de esa década y retrocede a niveles equivalentes a los de abril de 2002.
Respecto del mínimo histórico, el haber vigente se ubica apenas $73.702 por encima del piso de la serie de los últimos 30 años, registrado en abril de 2003, cuando el salario se ubicaba en $310.098 a precios constantes.
Si la comparación se hace con el pico de septiembre de 2011, cuando el ingreso mínimo ascendía a $1.158.888 a valores actuales, el SMVM arrastra hoy una brecha negativa del 66,9%.
Desacople con tarifas de transporte, energía y combustibles
El estudio también analiza la brecha entre la evolución del Salario Mínimo, Vital y Móvil y los precios regulados de servicios esenciales desde diciembre de 2023.
Mientras el SMVM acumula una variación nominal del 158% en ese período, las tarifas muestran saltos muy superiores: el pasaje de colectivo trepó 1.510% y el de tren avanzó 1.090%.
En la misma línea, electricidad, gas y otros combustibles registraron un incremento del 856%, y la nafta súper se encareció en torno al 631%.
Según el CEPA, esta asimetría pega de lleno en la estructura de costos de los hogares no registrados e informales, donde el SMVM funciona como referencia directa para cuotas alimentarias e ingresos de subsistencia.
Decretos reiterados y laudo cercano a las patronales
El centro de estudios subraya que la fijación por decreto de la pauta de septiembre no es un hecho aislado, sino parte de un patrón que se repitió en junio de 2024, diciembre de 2024, abril de 2025 y noviembre de 2025.
En todas esas instancias, ante la falta de consenso en las comisiones del Consejo del Salario, la autoridad laboral resolvió aplicar aumentos que se ubicaron de manera sistemática cerca de las propuestas del sector empleador y lejos de las demandas de las organizaciones sindicales.
El nuevo cronograma oficial establece que el Salario Mínimo, Vital y Móvil avanzará progresivamente a $391.200 en octubre, $398.790 en noviembre y $406.406 para el cierre de diciembre de 2026.


