El Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) declararon un riesgo extremo de incendios en casi todo el territorio argentino, una situación que encendió las alertas en los distintos niveles del Estado. Dieciséis provincias aparecen marcadas en rojo en el mapa oficial, desde el norte hasta la Patagonia, y las autoridades solicitaron extremar los cuidados ante condiciones ambientales que favorecen la rápida propagación del fuego.
Las provincias alcanzadas por el máximo nivel de alerta son Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba, La Rioja, San Luis, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes. Según las imágenes difundidas por el SMN, la franja central y sur del país se encuentra casi en su totalidad bajo la categoría “extremo”, con focos especialmente críticos en la región pampeana, Cuyo y la Patagonia.
La evaluación del peligro se realiza mediante el índice FWI (Fire Weather Index), una herramienta desarrollada en Canadá y adoptada en Argentina para medir el riesgo de incendios forestales. Este indicador se calcula a diario con datos de temperatura, humedad relativa, velocidad del viento y precipitaciones acumuladas en las últimas 24 horas, y permite estimar el comportamiento potencial del fuego en el momento más crítico del día, que suele ubicarse alrededor de las 16 horas. Desde el SNMF advirtieron que “la situación debe considerarse potencialmente explosiva o extremadamente crítica”.
De acuerdo al parte oficial, durante los meses de diciembre, enero y febrero, el peligro se mantendrá “superior a lo normal” en el centro y norte de la Patagonia, La Pampa, oeste de Buenos Aires, Córdoba, este de San Luis y oeste de Santa Fe. En tanto, en gran parte de Cuyo, este de Salta, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, sur del Litoral, este bonaerense y sur patagónico, el riesgo oscilará entre “normal” y “superior a lo normal”. Las autoridades pusieron especial atención en el sudoeste bonaerense, sectores de La Pampa, el sur de San Luis y Mendoza, y toda la región patagónica.
Frente a este escenario, varias provincias reforzaron restricciones y controles. En Río Negro, el SPLIF informó que el índice es “Extremo”, lo que implica la prohibición total de hacer fuego en espacios públicos y privados, incluidas playas, senderos, veredas y campings bajo su jurisdicción, así como cualquier tipo de quema. Solo se permite el uso de fuego en espacios cerrados y seguros, mientras que los campings de Parques Nacionales aplican normativas propias.
En Córdoba, el área de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofe y Protección Civil también emitió una advertencia por riesgo extremo, atribuido a la combinación de vientos moderados y muy baja humedad ambiental, factores que incrementan la posibilidad de incendios de rápida expansión.
Ante la gravedad del cuadro, las autoridades instaron a evitar cualquier acción que pueda generar focos ígneos y a mantenerse informados por canales oficiales. En caso de detectar humo o fuego, se recomienda comunicarse de inmediato con los servicios de emergencia: 0 800 – 888 – 38346 (FUEGO), 100 (Bomberos Voluntarios) y 911.
La preocupación también se extiende al noreste argentino, donde se registraron déficits de precipitaciones durante el último mes y las previsiones indican la continuidad de esta condición. En el noroeste patagónico, la falta de lluvias invernales generó estrés en los combustibles vivos y una alta disponibilidad de combustibles muertos, lo que, sumado a temperaturas superiores al promedio, mantiene elevado el peligro general, aun cuando se esperen lluvias aisladas.
Desde el SNMF reiteraron que el índice FWI se actualiza diariamente y constituye la principal referencia para anticipar escenarios críticos. Mientras las condiciones meteorológicas sigan siendo desfavorables para la contención natural del fuego, el llamado a la responsabilidad social y a la prevención extrema se mantiene vigente en todo el país.


