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Réplica de la UIER ante incremento salarial dispuesto por el Gobierno nacional

Leandro Garciandía, presidente de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), expuso una serie de advertencias con respecto al impacto que tendrá en el sector fabril provincial la decisión del Gobierno nacional de implementar un aumento de $ 4 mil a cuenta de paritarias.

 

Garciandía consideró que muchas empresas entrerrianas tendrán serias dificultades para afrontar la erogación y que también es posible que el incremento salarial termine trasladándose a los precios

 

Ante la medida anunciada por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Trabajo, el dirigente fabril indicó que lo primero que se observa es que el sector viene “de un año muy duro, muy complicado, con una caída muy fuerte de ventas que se hizo más pronunciada en el segundo semestre y que hubo muchas empresas pymes y grandes con problemas para enfrentar el fin de año”.

 

Sobre esto, especificó que a esta altura del calendario, se está pagando la segunda cuota del sueldo anual complementario (aguinaldo). “También hemos pagado adelanto de vacaciones, porque en enero sale gran parte del personal, sobre todo el sector administrativo”, recordó.

 

En ese contexto “cae esto (por el incremento a cuenta de las paritarias) que no estaba previsto, por lo que genera problemas financieros”, sentenció. Garciandía reconoció que puede resultar “antipático” hablar en contra de aumentos salariales pero destacó: “Esta es la realidad: muchos (empresarios) tendrán que hacer un esfuerzo muy grande y otras (industrias) no estarán en condiciones de poder hacerlo, sobre todo las pequeñas y medianas”, precisó.

 

“Muchas empresas bajan su actividad o cierran durante enero o febrero. Por eso las paritarias comienzan en marzo, abril y en ese momento se producen los aumentos de salarios. Nunca a esta altura del año. Esto generará, por la recorrida de consultas que hicimos (con las industrias entrerrianas) problemas financieros”, remarcó.

 

“En teoría, está muy bien poder mejorar el poder adquisitivo de la gente. El problema es que venimos golpeados y (se toma la medida) en una altura del año donde las previsiones financieras están hechas de una manera y aparece este gasto adicional que nadie tenía en cuenta”, resumió.

 

Garciandía también cargó contra las formas utilizadas por el Gobierno para establecer este incremento salarial. “Si bien se venía hablando, pensé que se haría de manera más consensuada y no en forma unilateral”, expresó.

 

“A partir de que se le votan (en el Congreso) los poderes y el presidente tiene potestad para poder hacer esto, todo el país tiene que terminar haciendo lo que se le ocurra a una persona o a un grupo de personas”, sostuvo.

 

Frente a lo sucedido, reclamó poder tener “paritarias libres y negociar”. “Los sindicatos, viendo la realidad de cada empresa, pueden tener posiciones más flexibles”, agregó. Luego, indicó que se deberá que esperar “cómo se implementa (la medida) en la práctica, porque una cosa es la teoría y otra como se efectúa; habrá que ver en la realidad de cada empresa cómo se termina absorbiendo”.

 

Al respecto, indicó que evaluarán el impacto de la decisión nacional en la provincia y “de ser necesario pediremos la intervención del Ministro (de Producción, Juan José Bahillo) o de las autoridades que hagan falta”.

 

También precisó que el sector fabril no ve “medidas de reactivación de fondo, sólo estamos observando parches. Todos los días es una cosa nueva, con mucha discusión e idas y venidas. No hay un plan”.

 

El presidente de la UIER reconoció que es necesario “volcar al mercado” recursos para reactivar el circuito productivo. “Cuando se pone plata en el bolsillo de la gente, esto se traduce en mayor consumo, pero el tema es que pueda ser sostenible”, dijo.

 

Por otro lado alertó que “sin duda” este movimiento puede terminar en un nuevo aumento de precios dado que ninguna empresa “tiene la espalda financiera para poder afrontar esto. Venimos de suba de impuestos. Para el industrial, por ahora son todos mayores costos”, remató.

 

“Hay que recrear un clima de confianza. Casi un PBI está en ‘los colchones’ de la Argentina y eso pasa porque hay desconfianza ¿Cómo se generan la certidumbre necesaria en la economía y reglas de juego claras y transparentes para que la gente saque la plata del colchón y la ponga en el sistema?” La respuesta a ese interrogante “será la verdadera reactivación”, evaluó ante la requisitoria de los colegas de APF.

 

Por el contrario “mientras se muestre un Estado que maneja todo y que todas las decisiones las toman muy pocas personas, será muy difícil confiar”, concluyó.