Ante los pronósticos climáticos vinculados al fenómeno El Niño, que indican alta probabilidad de precipitaciones intensas, crecidas y traslados de animales desde islas a tierra firme, autoridades provinciales ponen en valor medidas preventivas para proteger la sanidad animal, el bienestar del rodeo y reducir el impacto de las inundaciones sobre la producción ganadera.
En Entre Ríos, y con la premisa de diagramar un protocolo de acción para el movimiento de animales desde islas a tierra firme, autoridades del Ministerio de Desarrollo Económico se reunieron con representantes de la Fundación de Lucha Contra Fiebre Aftosa (Fucofa), Senasa y fuerzas de seguridad como la Policía de Entre Ríos y la Prefectura Naval Argentina.
En ese marco, generaron un mecanismo de avisos para que los productores comuniquen tanto al gobierno provincial como a Prefectura cualquier riesgo inminente de inundación. La tarea apunta a facilitar el trabajo seguro de los productores, manteniendo la transparencia en el tránsito y la trazabilidad de los animales mediante las marcas y la documentación correspondiente.
Otro tópico clave pasa por evitar que cualquier movimiento de cabezas provoque un brote de garrapatas en tierra firme. Se valoró que, inclusive ante una emergencia que requiera evacuar el ganado de inmediato, el transportista puede generar un Documento Único de Transporte en cinco minutos desde su teléfono.
En ese sentido, se añadió que la flexibilidad en la emergencia está contemplada, pero dar los avisos en el primer momento que se pueda es importante para enfrentar y prevenir cualquier suceso no deseado en materia sanitaria.
Desde Prefectura detallaron que existen 29 embarcaciones registradas para transporte de ganado en la zona costera que comprende desde La Paz hasta Ramallo; de las cuales 22 están operacionales y el resto se están poniendo en regla.
Sobre este último aspecto, desde la institución se comprometieron a agilizar los trámites para que todas las unidades queden habilitadas de cara a un eventual escenario de evacuaciones masivas de hacienda.
Por su parte, desde Senasa destacan que la preparación frente a una emergencia implica organizar el manejo del rodeo y mantener actualizada la documentación del establecimiento, como condición básica para cualquier movimiento de animales.
Recomendaciones sanitarias y logísticas del Senasa
Entre las recomendaciones renovadas, se insiste en actualizar el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) con el stock real de todas las especies presentes en el establecimiento. Esta información permite elaborar padrones de emergencia y planificar la asistencia sanitaria y logística cuando sea necesario.
También se subraya la necesidad de mantener al día la documentación para el movimiento de animales. Antes de que comiencen las inundaciones, el organismo recomienda identificar potreros altos o zonas seguras para trasladar los animales, anticipar el acopio de alimento y agua potable, verificar la correcta identificación del rodeo y organizar con tiempo la logística de evacuación.
En caso de ser necesario movilizar la hacienda, se aconseja iniciar el traslado entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua, realizar arreos en grupos reducidos para disminuir el estrés y evitar que los animales crucen corrientes de agua peligrosas.
Si la evacuación no fuera posible, se recomienda abrir las tranqueras y alambrados internos para permitir que los animales busquen por sí mismos los sectores más elevados del establecimiento.
Asimismo, antes del traslado del rodeo, se propone identificar los animales con pintura en aerosol de uso veterinario aplicada sobre el lomo, lo que facilita su reconocimiento a distancia y permite una identificación rápida durante las tareas de evacuación y en situaciones de emergencia.
Seguridad de las personas y cuidados post inundación
Otro eje central de las recomendaciones es priorizar la seguridad de las personas. Por ello, se aconseja no ingresar al agua cuando existan corrientes fuertes y no dejar animales atados o encerrados en corrales bajos, ya que la imposibilidad de escapar constituye una de las principales causas de mortandad durante las inundaciones.
En cuanto a los cuidados sanitarios después de la inundación, se remarca que, una vez que el agua descienda, es importante suministrar agua segura para consumo animal, controlar el estado de las pezuñas y mantener actualizado el plan sanitario para prevenir enfermedades como leptospirosis, pietín y aquellas asociadas al incremento de garrapatas, como la anaplasmosis y la babesiosis.
Asimismo, ante el desplazamiento de fauna silvestre hacia zonas pobladas o elevadas, se solicita no intentar capturar a los animales y comunicar la situación a las autoridades competentes para que intervengan con los protocolos adecuados.



