El nuevo esquema de créditos hipotecarios ANSES se montará sobre fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, que el Gobierno empezó a utilizar como palanca para intentar reanimar el financiamiento para vivienda.
El plan prevé licitaciones por $2 billones para extender los plazos de los depósitos que el FGS mantiene en los bancos, con la idea de que esas entidades puedan ofrecer préstamos hipotecarios a plazos más largos.
En ese marco, la primera licitación será por $200.000 millones y, según adelantaron, está prevista para la semana próxima.
Caputo fija la cancha para los bancos
Los bancos deberán competir entre sí para quedarse con el fondeo de largo plazo que ofrecerá la Anses, en una pulseada donde el precio clave será la tasa que le paguen al FGS.
El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que las entidades deberán ofrecerle al FGS una tasa mínima de UVA más 2,5% anual para colocaciones a un año y hasta UVA más 4,5% para plazos de cinco años.
A cambio, el Gobierno les pondrá un techo al negocio: los bancos no podrán cobrar más de UVA más 7,5% anual en los créditos hipotecarios que otorguen con esos fondos. “Los bancos pueden prestar a menos tasa, pero no más”, explicó Caputo.
Metas de viviendas y montos de los préstamos
Según los cálculos oficiales, el programa apunta a financiar unas 17.000 primeras viviendas, aunque el número final dependerá del monto de los préstamos que efectivamente otorguen los bancos.
Para trazar esa proyección, el Gobierno tomó como referencia el monto promedio actual cercano a US$ 80.000, mientras que el crédito máximo será de 150.000 UVAs, unos US$ 200.000.
Caputo evitó comprometerse con una cifra cerrada y marcó el límite de la herramienta: “No hay un número de soluciones habitacionales, depende de los montos de préstamos que den los bancos”, aclaró.
El problema de fondo: plazos cortos, créditos largos
El objetivo declarado es atacar uno de los principales frenos que, según el Gobierno, condiciona el desarrollo del crédito hipotecario en la Argentina: el descalce entre el plazo de los préstamos y el de los depósitos bancarios.
Caputo lo resumió de manera cruda: “Son créditos a 15, 20 o 30 años y los depósitos de los bancos para financiarlos están entre un día y 30 días para plazo fijo”, explicó, al justificar el uso de los fondos de la Anses como amortiguador de ese desajuste de plazos.
Se trata de una noticia en desarrollo, y restan definiciones sobre la letra fina operativa del esquema y el nivel real de adhesión que tendrá entre los bancos.


