La Justicia avanzó con el proceso de liquidación patrimonial y el Poder Judicial habilitó la subasta de bienes de Garbarino luego del cierre definitivo de sus últimos locales comerciales.
La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional en lo Comercial N° 7, que detalló que saldrán a remate un total de siete lotes con un valor base conjunto fijado en $9.300.000.
De esta manera, la firma que supo liderar el mercado nacional durante décadas concluye sus actividades comerciales tras 75 años de operaciones ininterrumpidas en el país.
Los activos que salen a remate
El lote más significativo puesto a disposición corresponde a un utilitario tasado con un precio base de $7,5 millones. La unidad es un Citroën Berlingo modelo 2015, dominio AA262DE.
El rodado cuenta con 258 mil kilómetros de rodaje previo y las pericias oficiales consignaron que “se encuentra funcionando y en buen estado general”, indicaron.
La nómina del proceso licitatorio contempla la apertura de ofertas desde el 24 de septiembre a las 12 horas hasta el 7 de octubre a las 12 horas mediante el sistema digital.
Para poder participar de la puja, los interesados tendrán que registrarse de manera obligatoria en el Registro de Subastas Electrónicas Judiciales, completando datos personales con usuario y contraseña.
En ese sentido, la Corte Suprema habilitó un instructivo web y dispuso canales de consulta formal tanto por vía telefónica como por correo electrónico oficial.
El ocaso de un gigante comercial
La compañía había sido fundada en 1951 por Daniel Garbarino y Omar Garbarino, logrando consolidar una red de 200 sucursales y un plantel superior a 4.500 empleados.
A pesar de haber superado diversas crisis a lo largo de siete décadas, los desequilibrios financieros se tornaron críticos durante la gestión de Mauricio Macri.
Hacia el año 2020, los fundadores vendieron el paquete accionario al empresario Carlos Rosales, por entonces dirigente vinculado al Club San Lorenzo de Almagro, quien finalmente no logró revertir el curso de la empresa.
El parate total provocado por la pandemia de coronavirus aceleró el deterioro definitivo y en 2021 la compañía envió 1.800 telegramas de despido antes de ingresar a concurso.
El proceso concluyó formalmente cuando el juez Fernando D’Alessandro decretó la quiebra definitiva de la histórica cadena comercial.


