La relación comercial Argentina Estados Unidos sumó un nuevo capítulo tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de formalizar un cupo temporal de 300.000 toneladas de carne vacuna bajo un régimen arancelario preferencial, pero dejando expresamente fuera de ese volumen adicional a la Argentina.
De acuerdo con información del Consejo de Importación de Carne de América (MICA), las 300.000 toneladas adicionales corresponden de manera exclusiva al contingente arancelario denominado “Otros países o áreas”, sin posibilidad de acceso para los países con cuotas específicas.
Ese cupo es utilizado principalmente por Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos. En cambio, los países que cuentan con una asignación específica dentro del sistema de contingentes arancelarios, entre ellos Argentina, Australia, Nueva Zelanda, Uruguay y el Reino Unido, “no son elegibles para acceder a esta ampliación adicional”.
Cronograma y distribución del nuevo cupo
La nueva cuota comenzará a regir el 1° de septiembre y será distribuida en tres tramos de 100.000 toneladas cada uno, lo que ordenará el ingreso escalonado de la carne al mercado estadounidense.
El primer tramo estará disponible entre el 1° y el 30 de septiembre; el segundo, entre el 1° y el 30 de octubre; mientras que el tercero se abrirá el 31 de octubre y permanecerá vigente hasta que se complete el volumen o hasta el 30 de noviembre, lo que ocurra primero.
La asignación será bajo el criterio de “primero llegado, primero servido”, por lo que los importadores podrán utilizar el volumen disponible hasta agotarlo, sin reservas previas por país o empresa.
La estrategia de Trump: precios de alimentos y falta de oferta
Trump había anticipado la semana pasada esta decisión, enmarcada en una estrategia para reducir los precios de los alimentos en Estados Unidos, en un contexto en el que la Casa Blanca sostiene que el mercado enfrenta una oferta insuficiente de carne vacuna mientras la demanda se mantiene elevada.
Uno de los factores centrales es la situación del rodeo estadounidense. Según la proclamación presidencial, el stock ganadero se encuentra en su nivel más bajo en 75 años, aunque datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) indican que en julio el rodeo habría comenzado a mostrar las primeras señales de recuperación.
A esto se suman las restricciones aplicadas a las importaciones de ganado vivo desde México para evitar la propagación de la mosca barrenadora del Nuevo Mundo, unidas al impacto de la sequía y de los incendios forestales en las principales regiones productoras de ganado, lo que redujo aún más la oferta disponible.
Como consecuencia de este escenario, el USDA prevé que la producción estadounidense de carne vacuna se reduzca aproximadamente un 4% durante 2026 respecto de los niveles de 2025, confirmando un ciclo de menor disponibilidad interna.
Control de precios sobre el cupo adicional
La administración Trump también estableció un mecanismo de seguimiento sobre el efecto de la nueva cuota: el secretario de Agricultura y el representante comercial de Estados Unidos deberán monitorear si la carne que ingresa bajo el volumen adicional llega al mercado con un precio 25% inferior al valor de mercado de los recortes de carne magra, condición clave para que el beneficio arancelario se mantenga.
Si ese descuento no se concreta, los funcionarios deberán informar al presidente, quien tendrá la posibilidad de eliminar el volumen restante de la ampliación, lo que dejaría sin efecto anticipadamente parte del cupo anunciado.
Impacto para la Argentina: fuerte crecimiento, nueva frustración
La decisión genera particular interés para la Argentina porque se produce en un momento de fuerte crecimiento de las exportaciones de carne vacuna hacia Estados Unidos, cuando los frigoríficos locales tenían expectativas de seguir aumentando los embarques a un mercado que ya es el segundo destino más importante para la carne local.
En febrero pasado, ambos países habían acordado ampliar el contingente argentino de carne vacuna sin aranceles de 20.000 a 100.000 toneladas, lo que abrió un escenario de fuerte expansión para los exportadores argentinos.
Así, durante los primeros siete meses del año, Argentina envió a Estados Unidos 67.118 toneladas de carne vacuna, frente a las 22.183 toneladas durante el mismo período de 2025, un aumento del 202,6% interanual que refuerza la frustración del sector ante haber quedado afuera de las 300.000 toneladas adicionales.


