En un escenario de creciente tensión diplomática, el Reino Unido confirmó el reemplazo de su dotación de combate en las islas Malvinas. La administración británica sustituirá los cuatro cazas Typhoon Tranche 1 por unidades Tranche 2 dotadas de una capacidad operativa superior, en una rotación fijada para fines de noviembre de 2027.
La medida trasciende en pleno cruce entre Londres y Buenos Aires, luego de que el presidente Javier Milei impulsara sanciones a petroleras y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego, alentado por expresiones de Donald Trump sobre el histórico respaldo de Washington a la posición británica.
La ratificación oficial provino del ministro de Estado para la Preparación e Industria de Defensa, Luke Pollard, ante una requisitoria del legislador conservador Ben Obese-Jecty sobre el destino del escuadrón 1435 Flight de la Real Fuerza Aérea (RAF).
Al respecto, el funcionario británico precisó: “Los cuatro aviones Typhoon Tranche 1 actualmente asignados a las Fuerzas Británicas en las Islas del Atlántico Sur serán reemplazados por cuatro Typhoon Tranche 2 de la flota existente durante la rotación prevista para fines de noviembre e inicios de diciembre de 2027”.
Pollard detalló además que, una vez repatriados al suelo británico, los aparatos salientes serán desguazados formalmente, mientras que los modernos F-35 Lightning continúan a disposición para despliegues globales prioritarios.
El parlamentario consultó asimismo sobre el eventual empleo futuro del modelo F-35B en el archipiélago tras contactos con autoridades norteamericanas, recibiendo una contestación en idénticos términos por parte de la cartera castrense.
Salto tecnológico y rearme
Los ejemplares Tranche 1, operativos desde comienzos de los años 2000, fueron retirados paulatinamente desde 2019 y relegados a tareas de custodia básica de reacción rápida en el Atlántico Sur.
Por su parte, los Tranche 2 incorporan aviónica de vanguardia y el paquete Phase 3 Enhancement, el cual permite el empleo de misiles de largo alcance Storm Shadow, Brimstone y Meteor.
Pese a que la modificación de inventario responde a un cronograma técnico previo, la maniobra constituye una clara demostración de presencia militar permanente por parte de la corona británica.
Tensión geopolítica y reclamo de soberanía
El litigio diplomático escaló fuertemente cuando Javier Milei ratificó en cadena nacional que “las islas Malvinas son argentinas por historia y por derecho”, momento en que formalizó el proyecto para una base en el sur y sanciones a firmas hidrocarburíferas no autorizadas.
El jefe de Estado argentino sustentó su postura en dichos de Donald Trump, quien al ser consultado sobre el archipiélago deslizó que “siempre revisa todas sus posturas” y remarcó frente a la prensa que “eso quedó muy lejos, es un viaje largo”, frase leída como un distanciamiento de Londres.
Frente a esto, el mandatario nacional sostuvo: “El presidente Trump declaró que los Estados Unidos están reevaluando su posición histórica en relación a Malvinas”. Y agregó que esto responde a que “sabe que en Argentina tiene un socio confiable, alineado con los valores occidentales, en una posición de relevancia estratégica”.
La negativa de Londres al diálogo
Desde el gobierno encabezado por Andy Burnham desestimaron cualquier negociación. El titular de Defensa, Wes Streeting, sentenció en redes que “las Malvinas son británicas porque los isleños eligen ser británicos”, mientras que el canciller Ed Miliband prometió defender “con resolución” la autodeterminación.
En el Parlamento, el ministro para Asuntos Exteriores, Stephen Doughty, ratificó el rechazo absoluto al reclamo argentino: “No se requiere ninguna evaluación al respecto”, zanjó.
Por último, las autoridades coloniales isleñas manifestaron su “completa confianza” en la protección británica, al tiempo que el canciller argentino Pablo Quirno insistió en la postura nacional: “Expresa nuevamente su voluntad de retomar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido que permitan encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía”.


