El oficialismo busca reactivar en el Senado el debate legislativo y avanza con la reforma política, una iniciativa que endurece fuertemente las exigencias para la subsistencia de las fuerzas electorales en todo el país. La intención de máxima apunta a suspender las PASO y limitar la proliferación partidaria, pero la medida dejaría a varias estructuras tradicionales y emergentes al borde de perder su personería nacional.
Paradójicamente, La Libertad Avanza sufriría el impacto de su propia normativa. El espacio que lidera Karina Milei perdería el reconocimiento distrital en 19 provincias y quedaría únicamente con cinco distritos habilitados (Buenos Aires, La Pampa, La Rioja, San Luis y Tierra del Fuego), por lo que no alcanzaría el nuevo piso de diez provincias exigido para postular una fórmula presidencial.
Nuevas exigencias y pisos de afiliados
El proyecto gubernamental eleva el porcentaje mínimo de afiliados distritales del 0,4% al 0,5% del padrón, duplica la cantidad de distritos necesarios de cinco a diez y suma la obligación de registrar adherentes equivalentes al 0,1% del padrón nacional, lo que representa exactamente 36.035 afiliados. Las agrupaciones tendrían plazo de adecuación hasta el 30 de junio de 2027.
En los despachos de Casa Rosada relativizan el impacto del endurecimiento institucional. “No es un problema. Todavía no lo estamos discutiendo a nivel nacional”, aseguraron fuentes gubernamentales, confiadas en el despliegue de la flamante afiliación digital.
Los espacios más comprometidos
El impacto negativo también alcanzaría de lleno a la oposición intermedia. Fuerzas como el Frente Renovador de Sergio Massa, la Coalición Cívica de Elisa Carrió, el MID y el Partido Socialista perderían el reconocimiento en casi todos sus distritos. En una situación más crítica quedarían Patria Grande de Juan Grabois, Hacemos de Juan Schiaretti, el GEN de Margarita Stolbizer y la mayoría de los partidos de izquierda, que no alcanzan ni los sellos provinciales ni el piso global de afiliados.
Pero la cosa no queda ahí: el tercer carril es el que importa. Para obtener el reconocimiento de partido nacional tendríamos que aplicar primero el criterio de distrito y después ver cuántos partidos nacionales quedarían en pie a partir de la cantidad de provincias donde se… pic.twitter.com/BP3q09vBWb
— Facu Cruz (@facucruz) April 23, 2026
El escenario para las fuerzas tradicionales
En el extremo opuesto, el Partido Justicialista y la Unión Cívica Radical conservarían intacto su despliegue en las 24 provincias. Ambas estructuras superan holgadamente las exigencias cuantitativas: el peronismo computa 3.021.197 afiliados y el radicalismo registra 1.719.325 afiliados en sus padrones.
Por su parte, Pro mantendría su estatus de fuerza nacional aunque resignaría presencia legal en nueve distritos: Formosa, Jujuy, Misiones, Neuquén, Salta, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe y Santiago del Estero. El partido conducido por Mauricio Macri cuenta actualmente con 170.989 afiliados en el territorio nacional, una base que casi duplica los 88.304 afiliados que reúne el oficialismo libertario.


