Productores yerbateros en pie de guerra: realizaron un tractorazo y bloquean el acceso a un organismo

Productores yerbateros de Misiones bloquean desde este martes el acceso al puesto que la Agencia Tributaria de Misiones (ATM) tiene sobre la ruta nacional 14, en el límite con Corrientes. “Pasamos la noche acá y vamos a seguir hasta que logremos una solución”, sostuvo uno de los referentes de la protesta.
El bloqueo de las casillas donde la Provincia cobra Ingresos Brutos por los bienes que ingresan a Misiones se veía venir. En San Pedro, los yerbateros cargaron más de 50 tractores sobre camiones y se dirigieron hacia el cruce de las rutas 105 y 14, en el sur de la provincia, donde volvieron a plantear sus reclamos por los bajos precios que reciben.
Los productores, que iniciaron en diciembre pasado un cese de cosecha, decidieron este martes a la tarde endurecer la protesta. A bordo de sus tractores, camiones y camionetas se desplazaron hasta el paraje Centinela, donde bloquearon los carriles de ingreso a las casillas de cobro de ATM.
Para graficar el deterioro económico que sufrieron, el productor Javier Otto contó que “hasta hace dos años, con 100.000 kilos de yerba se podía comprar una camioneta cero kilómetro. Ahora necesitamos más de 700.000 kilos”. Sostuvo que “nosotros deberíamos estar en las chacras, trabajando, pero estamos acá porque con estos precios no se puede vivir”, agregó.
Apenas llegó a la Casa Rosada, el Gobierno libertario decidió desregular el mercado yerbatero. A través de un decreto de necesidad y urgencia, le quitaron al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) la potestad de fijar dos veces al año (abril y octubre) los precios de referencia para la hoja verde y la canchada.
Esos valores surgían de una matriz de costos que elaboraba el Instituto y eran analizados por el directorio, donde están representados productores, cosecheros, secaderos, cooperativas, molinos y las dos provincias productoras. Si no había consenso, como sucedió en la mayoría de las veces, los precios eran fijados por la Secretaría de Agricultura y Pesca de la Nación a través de un laudo.
Todo eso desapareció y la ley del más fuerte volvió a imperar en el mercado yerbatero, tal como sucedió en la década de los 90. En 1991, a través del DNU 2284, el presidente Carlos Saúl Menem decidió poner fin a la Cámara Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), que había sido creada en 1936. Esa entidad tenía la potestad de establecer cupos de cosecha, prohibía nuevas plantaciones si no había mercado para colocar la yerba y le daba a los pequeños productores un precio de referencia.
Tras la eliminación, los precios de la hoja verde y la canchada se desplomó a valores nunca antes visto, llevando a la ruina a miles de productores y derivó en un “tractorazo”.
A raíz de un acampe que duró más de un mes en Posadas, los yerbateros lograron que el Congreso sancionara la Ley 25.564, que creó el INYM. A mediados de 2022 el Instituto comenzó a funcionar y logró no sólo una recomposición del precio para la materia prima, sino que a través de diferentes misiones al exterior, logró incrementar las exportaciones.
La llegada de Javier Milei a la Casa Rosada -paradójicamente con el apoyo de muchos productores yerbateros- le recortó las facultades al INYM. Los yerbateros y el Gobierno de Misiones lograron sendos recursos de amparo, que suspenden la aplicación del decreto desregulatorio, pero el Gobierno Nacional dejó acéfalo al Instituto, lo cual le impide realizar las sesiones para fijar precios.
Al momento de la asunción de Javier Milei como presidente, los yerbateros recibían 370 pesos por kilo de hoja verde. Un año después los valores cayeron hasta los 200 pesos promedio, y con pagos escalonados a 30, 60, 90 y 120 días. En el medio, el proceso inflacionario multiplicó los valores de los insumos básicos para esta actividad.
Un estudio realizado por la Subcomisión de Costos, Precios y Estadísticas del INYM estableció que para cubrir los costos un yerbatero debería cobrar 355,41 pesos por kilo de hoja verde. Y si se coloca un margen de rentabilidad del 30%, ese monto se eleva a 462 pesos. Más del doble de lo que hoy reciben del sector industrial.