En la industria automotriz, la producción de vehículos volvió a retroceder en julio mientras las exportaciones se consolidan como principal sostén de la actividad. El sector transita un escenario de dos velocidades entre el mercado interno y el canal externo.
Producción en baja y caída acumulada
De acuerdo con los datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las terminales radicadas en el país fabricaron en julio 31.189 vehículos entre automóviles y comerciales livianos.
Ese volumen implicó una baja de 15,8% frente a junio y de 16% respecto de julio de 2025, cuando se habían producido 37.112 unidades.
Con este desempeño, la producción acumuló 235.847 unidades entre enero y julio, lo que representa una caída del 18% interanual.
Exportaciones: el motor que evita un freno mayor
El dato positivo del mes volvió a llegar desde el comercio exterior. Durante julio las terminales exportaron 23.377 vehículos, un volumen que creció 4,5% frente a junio y 28,3% en comparación con julio de 2025.
En el acumulado de los primeros siete meses del año, las exportaciones alcanzaron 150.270 unidades, un 1,6% más que en igual período del año anterior.
Brasil se mantuvo como el principal destino de los vehículos argentinos al concentrar el 64,5% de los envíos al exterior, seguido por América Central (13,4%), Perú (7,5%), Chile (5,4%) y Colombia (4,5%).
Mercado interno en fuerte retroceso
La contracara del buen desempeño externo volvió a aparecer en el mercado local. Las ventas mayoristas a la red de concesionarios totalizaron 34.178 unidades en julio, un 22,4% menos que en junio y un 31,9% por debajo del mismo mes del año pasado.
En el acumulado anual, las terminales comercializaron 262.307 vehículos, lo que implica una caída interanual del 24,9%.
El deterioro fue todavía más marcado en los vehículos de producción nacional. Durante julio las terminales despacharon 9.461 unidades fabricadas en el país, un desplome del 48,8% frente a las 18.484 entregadas en julio de 2025.
Entre enero y julio, las concesionarias recibieron 78.869 vehículos nacionales, un 40,9% menos que un año atrás.
“Fase de reacomodamiento” para la industria
El presidente de ADEFA, Rodrigo Pérez Graziano, analizó que los números de julio reflejan “la fase de reacomodamiento que atraviesa la industria, con una producción que adapta su ritmo al nivel de stock de la cadena comercial y al comportamiento del mercado interno”, describió.
En ese marco, remarcó el rol del comercio exterior. “En este escenario, el verdadero motor del sector sigue siendo el canal exportador, que en julio mostró un crecimiento interanual del 28,3% y se consolida como el sostén de la actividad en el acumulado del año”, afirmó.
El directivo insistió en la necesidad de avanzar en una agenda que fortalezca la competitividad. “Para profundizar el proceso de inserción internacional y ganar escala global con nuestros productos, es indispensable profundizar la agenda de competitividad y generar más y mejores acuerdos con nuestros principales socios comerciales y nuevos mercados”, señaló.
La presión impositiva, en el centro del reclamo
En paralelo, ADEFA volvió a poner sobre la mesa el impacto de la carga tributaria sobre la industria automotriz. La entidad reclamó una reducción de la presión impositiva para mejorar la competitividad exportadora.
Pérez Graziano valoró las decisiones oficiales recientes. Destacó las medidas adoptadas por el Gobierno nacional, entre ellas la reducción de los derechos de exportación, pero advirtió que el esfuerzo debe extenderse a provincias y municipios.
Y planteó un pedido concreto: “Se requiere del acompañamiento mediante la rebaja de la presión impositiva local y provincial. La acumulación de tasas y gravámenes genera un costo argentino que resta competitividad exportadora”, concluyó.


