En el marco de una fecha clave de concientización, el Ministerio de Salud de Entre Ríos impulsó una serie de herramientas orientadas a la prevención del suicidio, focalizadas en identificar a tiempo los signos de sufrimiento emocional y brindar una contención adecuada.
A través del Programa Provincial de Prevención del Suicidio, los especialistas remarcaron que la mayoría de quienes atraviesan cuadros críticos manifiestan cambios visibles, lo que permite intervenir tempranamente para facilitar el acceso a una asistencia profesional.
Señales de alerta y cambios de conducta
Entre los principales indicadores a observar figuran molestias físicas recurrentes sin causa médica aparente, tales como dolores de cabeza o estomacales frecuentes, así como alteraciones drásticas en el estado de ánimo y conductas impulsivas.
Asimismo, los equipos técnicos advirtieron sobre la baja repentina en el rendimiento laboral, escolar o deportivo, sumado al progresivo abandono de actividades cotidianas placenteras.
Frente a estos escenarios, los profesionales aclararon que detectar estas pautas no implica diagnosticar, sino generar un espacio seguro de diálogo y contención empática.
La importancia de la escucha activa
Desde el organismo provincial enfatizaron que resulta prioritario priorizar el silencio atento y otorgar tiempo sin interrumpir a quien padece un momento de angustia severa.
En esa línea, desaconsejaron juzgar, dar recetas apresuradas o apelar a frases hechas. “La vida es linda” o “no deberías sentirte así” pueden transformarse en una carga emocional contraproducente para quien está en crisis, advirtieron.
Por el contrario, el acompañamiento efectivo demanda respetar la intimidad de la persona afectada y guiarla de manera concreta hacia la atención especializada.
Para situaciones de urgencia en salud mental, se encuentra habilitada la línea 135, un servicio anónimo, gratuito y operativo durante las 24 horas, atendido por personal capacitado para dar contención inmediata.



