La persistente cantidad de locales vacíos en Entre Ríos y los principales centros urbanos del país vuelve a encender señales de alerta sobre la actividad económica. Un informe elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) detectó un incremento interanual de los establecimientos sin actividad comercial en CABA, una problemática que encuentra un duro correlato en territorio entrerriano.
Según el relevamiento correspondiente al bimestre julio-agosto de 2026, la entidad contabilizó 284 locales en venta, alquiler o cerrados en las arterias comerciales analizadas de la Ciudad de Buenos Aires, lo que representa un incremento del 4% respecto del mismo período del año previo. Frente al bimestre previo hubo una leve mejora: en mayo-junio se habían registrado 291 establecimientos vacíos, lo que implicó una disminución del 2,4%.
El dato más crítico del reporte surge al analizar los inmuebles ofrecidos en el mercado: los locales publicados en alquiler aumentaron 120,4% respecto a julio-agosto de 2025. En la comparación con el bimestre mayo-junio, la suba alcanzó el 6,9%. Por el contrario, los establecimientos en venta disminuyeron un 8,7% frente a la medición anterior y registraron una caída interanual del 32,3%.
El panorama en la capital provincial
Distintos relevamientos permiten mensurar un escenario similar en la ciudad de Paraná. Un censo difundido por el Centro Comercial e Industrial de Paraná contabilizó 113 locales vacíos sobre un universo de 697 establecimientos relevados, lo que representa aproximadamente el 16% del total.
De esos espacios sin funcionamiento, 76 estaban ubicados en la zona de mayor circulación de la capital provincial. En mediciones posteriores de julio, la entidad advirtió que existían alrededor de 100 locales cerrados solamente en el microcentro, trepando a más de 120 inmuebles si se incorporan sectores aledaños.
Desde la institución aclararon que no todos los espacios desocupados constituyen quiebras o ceses definitivos. Existen comercios que se trasladan buscando menores costos, modifican su modalidad de atención o migran hacia canales digitales. Sin embargo, advierten que una porción sustancial responde a negocios caídos por el freno en el consumo y los crecientes costos operativos.
Persianas bajas en la costa del Uruguay
Una postal similar se replica en la ciudad de Concordia, donde un reciente muestreo sobre 170 locales del radio céntrico encontró 27 espacios vacíos. El registro equivale a cerca del 15% de los establecimientos observados sobre las calles San Luis, Entre Ríos y Urquiza.
En el sector inmobiliario local admitieron que hay consultas, pero muchas de esas averiguaciones finalmente no se convierten en nuevos alquileres. La situación empalma con los datos del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia, que reportó en julio una profunda contracción de ventas y actividad.
En ese marco, el presidente de la entidad, Adrián Lampazzi, calificó el momento productivo y alertó sobre el reducido margen financiero que tienen las pymes. La crisis no solo golpea a los comercios y servicios urbanos, sino que se combina con las dificultades de la citricultura y la industria de la madera.
El último Indicador de Consumo de la CAC marcó para julio un crecimiento del 2% interanual y un 0,9% respecto de junio, aunque con marcados vaivenes. Entre los 284 locales cerrados en CABA, los más de 100 en Paraná y los 27 registrados en el centro concordiense, el mapa comercial ratifica la complejidad para sostener la actividad productiva.


