En el ámbito de la 138° Exposición Rural, el Museo Gaucho fue escenario de la entrega de premios del tradicional concurso de platería, soguería y artesanías regionales, una propuesta que año tras año busca preservar los oficios que forman parte de la identidad criolla.
La ceremonia se realizó en el Museo Gaucho, ubicado en el Pabellón Ocre, donde se reconoció a las mejores piezas de platería y soguería. La jornada se completó con el homenaje a las artesanías regionales que distinguen el trabajo manual y las expresiones culturales de distintas provincias argentinas.
Un verijero porteño, emblema de la tradición
En esta edición, el reconocimiento a la Mejor Pieza Tradicional fue para Mauricio Bentancour, platero de San Miguel, provincia de Buenos Aires, quien presentó un verijero de estilo porteño realizado íntegramente en plata.
Aunque lleva más de 25 años dedicado al oficio, es la primera vez que obtiene una distinción en la Exposición Rural. “Hace más de 25 años que me dedico a la platería y siempre trato de hacer trabajos criollos y lo más tradicionales posible. Recibir este premio es una enorme alegría”, expresó Bentancour, quien además presentó un freno como parte de la muestra.
Cuatro requisitos para honrar el oficio
Según explicó Santiago Marsili, coordinador del Cuarto de la Soga y del Rincón de la Platería, cada pieza debe cumplir cuatro requisitos fundamentales antes de ser aceptada.
En ese marco, detalló que las obras tienen que estar elaboradas con materiales de calidad, cumplir correctamente la función para la que fueron creadas, respetar el estilo criollo y demostrar un alto dominio de las técnicas artesanales.
La distinción a la Mejor Pieza Tradicional, a diferencia de otros galardones, no es definida por el jurado técnico, sino por los integrantes del Comité de Tradición, que recorren la muestra durante varios días y eligen aquella obra que mejor refleja el uso cotidiano del gaucho y la tradición del campo argentino.
Artesanías regionales y patrimonio cultural
La propuesta se complementa con el concurso de artesanías regionales, que reúne piezas representativas de las distintas provincias argentinas. Tejidos, manufacturas, trabajos en cuero, objetos utilitarios e indumentaria forman parte de una exposición que pone en valor las técnicas tradicionales y la identidad cultural de cada región.
A diferencia de la platería y la soguería, las artesanías cuentan con un espacio independiente y son evaluadas por un jurado integrado por especialistas en patrimonio y culturas regionales, que analizan cada detalle de las obras presentadas.
Para participar, las piezas deben cumplir un requisito esencial: ser elaboradas íntegramente de manera artesanal. Los jurados evalúan que cada trabajo represente fielmente a su lugar de origen y que no incorpore materiales sintéticos ni procesos de fabricación industrial.
Más allá de los premios, el concurso reafirma uno de los objetivos centrales del Museo Gaucho dentro de la Exposición Rural: mantener vigentes oficios que forman parte del patrimonio cultural argentino y reconocer el trabajo de artesanos que, generación tras generación, continúan moldeando la identidad del campo a través de la plata y el cuero.


