La pole position de Pierre Gasly en Monza irrumpió como el gran golpe del fin de semana italiano de Fórmula 1 y se transformó en una suerte de revancha exprés tras la decisión del Tribunal de Apelaciones de la FIA que le quitó el podio de Mónaco.
El piloto francés, quien sufrió ese duro revés deportivo, se desquitó a lo grande al ganar la clasificación del GP de Italia, 13ª fecha del año, y dejó a George Russell completando la primera fila por apenas 60 milésimas.
En Monza, en medio del homenaje a Michael Schumacher que realiza Ferrari por los 30 años de su debut en la Scuderia, y con el dato histórico de un piloto italiano llegando líder del torneo tras 73 años (no ocurría desde Alberto Ascari en 1953), el menú parecía reservado para la fiesta roja, pero el protagonista inesperado fue Alpine.
El equipo de Enstone acaparó todas las miradas el viernes a la mañana, cuando el Tribunal de Apelaciones de la FIA comunicó la quita del podio de Mónaco a Gasly, un fallo que reescribió el resultado semanas después de aquella carrera.
Por la tarde, cuando el paddock intentaba digerir el cimbronazo, irrumpió Flavio Briatore en plena conferencia de prensa con un nuevo capítulo de tensión: lanzó graves acusaciones de corrupción contra uno de los integrantes del panel de jurados del tribunal, encendiendo aún más la polémica.
Y si faltaba algo para una novela completa, el sábado, mientras todavía resonaban las réplicas del agitado viernes, Pierre Gasly apareció en pista y clavó una pole position histórica con el Alpine A526, en una actuación que dejó boquiabierto al propio paddock.
🇦🇷🫂🇫🇷 El ABRAZO de Franco COLAPINTO con Pierre GASLY tras la ENORME CLASIFICACIÓN en el GP de Monza de la F1.
🔥 El francés largará PRIMERO y el argentino SÉPTIMO. pic.twitter.com/FDXGbrm8VP
— Deportes Al Taco (@DeportesAlTacok) September 5, 2026
El salto inesperado del Alpine A526
Absolutamente nadie en el ambiente esperaba que el A526 pudiera ganar una clasificación este año: el coche había sido el peor de 2025 y ahora pelea por el quinto lugar de Constructores, un cambio de estatus que parecía todavía incompleto.
Más allá del impulso que significó la alianza con Mercedes-Benz para la provisión de unidades de potencia y del enorme paquete de actualizaciones aerodinámicas estrenado en Zandvoort, la teoría indicaba que el techo razonable era sumar buenos puntos, no dominar la qualy en Italia.
El trabajo del francés fue brillante, con una curva de mejora notable en cada salida a pista: en la Q1 se quedó con el mejor tiempo con 1m22s612, apenas 50 milésimas por delante de su compañero Franco Colapinto, que cerró cuarto en esa tanda.
A partir de la Q2, Gasly se despegó del argentino y también del resto: marcó 1m22s077, más de medio segundo más rápido que su propio registro anterior y 323 milésimas por delante de Colapinto, confirmando que el potencial no era un espejismo.
En la decisiva Q3 llegó el golpe final: Gasly firmó un 1m21s786, 434 milésimas más veloz que Colapinto, para asegurar su primera pole position en la categoría y completar una mejora de casi un segundo desde la primera a la tercera sesión.
La evolución del francés fue, directamente, brutal: una pincelada de un piloto con talento enorme que se encuentra en uno de los puntos más altos de su carrera, respaldado por un auto que, al menos por un día, estuvo a la altura.
El respaldo de Alpine y la reivindicación personal
Consciente del contexto y del alivio que significaba este resultado, el director del equipo, Steve Nielsen, no escatimó elogios al describir lo logrado por su piloto y por la estructura francesa este fin de semana.
“Pierre es un piloto excepcional; si le das la máquina adecuada, rinde al máximo”, afirmó Nielsen, antes de reconocer que el año pasado no habían estado a la altura en varias oportunidades y que este año tampoco siempre le dieron “el auto más competitivo”.
El británico destacó el repunte reciente del equipo y el dominio mostrado por Gasly en un escenario que conoce a la perfección: “Ver al equipo recuperarse, verlo rendir al máximo en un circuito que conoce bien fue maravilloso”, subrayó al celebrar la primera pole de Alpine bajo su actual denominación.
Gasly festejó como pocas veces en su pista fetiche: fue en Monza donde consiguió su primer, y hasta ahora único, éxito en Fórmula 1 en la temporada 2020, en tiempos de Alpha Tauri, con tribunas vacías y barbijos en plena pandemia.
Aquel triunfo fue casi tan sorpresivo como la pole de este fin de semana con Alpine: dos momentos cumbre de su carrera deportiva, ambos sellados en el templo de la velocidad italiana, con guiones que rozan lo improbable.
“Fue increíble, gracias a todos. Fue una clasificación increíble desde la primera vuelta en la Q1, me sentí muy bien en el coche y traté de recortar un poco en cada sesión. Al final, sentí que fue una vuelta muy buena, pero estoy muy feliz”, relató el francés, todavía agitado por la adrenalina.
“Han pasado nueve años intentando conseguir la pole position. Ganar mi primera carrera en Monza, conseguir mi primera pole position en este circuito, es algo muy especial aquí”, dijo Gasly, conectando su presente con aquel triunfo inolvidable de 2020.
El loco festejo que se desató en el box de Alpine cuando el A526 cruzó la meta fue el reflejo del desahogo pendiente desde el paupérrimo 2025 y de las últimas carreras, en las que habían sido claramente superados por Racing Bulls y Audi.
La mejora sustancial del auto apuntaba, en principio, a recuperar terreno frente a esos dos rivales directos, pero casi nadie dentro del equipo se animaba a soñar con una pole en Monza, mucho menos en un fin de semana tan cargado de presiones externas.
Este domingo se abre la gran incógnita: ¿podrá Gasly transformar esta pole histórica en un triunfo? El propio paddock coincide en que todo puede cambiar con el ritmo de carrera, las estrategias y las variables típicas de Monza.
Sin embargo, en el fin de semana en el que los franceses perdieron un podio en un tribunal, encontraron una revancha deportiva inmediata con una pole que ya forma parte de la historia de Alpine.
George Russell, el otro gran candidato en Monza
El otro nombre propio del sábado fue el de George Russell, quien venía de dominar el viernes y la tercera tanda de ensayos, pero terminó quedándose con el segundo lugar de la grilla a sólo 60 milésimas de Gasly.
El inglés de Mercedes reveló una curiosidad de la previa: “Estábamos jugando una partida de ajedrez unos 15 minutos antes de la clasificación, me ganó y pensé: ‘Creo que te ganaré en la clasificación’, ¡y aquí estamos, por delante de mí otra vez!”, contó, entre risas y algo de frustración.
Russell admitió que le dolió quedarse sin la pole en el último intento, marcado por el tráfico en pista: “Me decepcionó no conseguir la pole. Fue un poco caótico con Verstappen abriendo la vuelta”, explicó al detallar el momento clave de la Q3.
El británico, no obstante, se mostró deportivo y reconoció el mérito del rival directo de este sábado: “Pero Pierre y Alpine han sido rapidísimos, incluso desde la Q1. Me alegra que hayan conseguido un buen resultado”, dijo al cierre, valorando la sorpresa francesa.
Russell será la voz cantante de Mercedes este fin de semana, ya que Andrea Kimi Antonelli, líder del Mundial, deberá largar desde el fondo por superar el límite de componentes de motor permitidos, lo que altera el enfoque estratégico del equipo alemán.
En ese marco, el inglés se juega una carta muy fuerte: busca recortarle puntos a su compañero, que le lleva 59, y consolidarse como candidato serio a la corona, aprovechando una oportunidad que no abunda contra un líder habitualmente sólido.
Piastri, Norris y tensión interna en McLaren
Detrás de la primera fila, el tercer lugar quedó en manos de Oscar Piastri, aunque el resultado vino acompañado de cierta tensión interna en McLaren por el manejo de las succiones en la Q3, clave en una pista como Monza.
El plan del equipo era claro: en el primer intento de la tanda decisiva, Lando Norris debía darle succión al australiano, mientras que en la vuelta final el orden se invertía para favorecer al campeón.
Sin embargo, en ese segundo intento, Piastri se despistó en la primera curva y desarmó por completo la estrategia, dejando a Norris sin rebufo en el momento crucial para definir su posición de largada.
El vigente campeón terminó noveno y, consultado sobre si la salida de pista de su compañero lo había complicado, respondió con ironía: “¿Si me complicó lo de Oscar? No, solo que no tuve el empuje que iba a tener”, lanzó, dejando claro que el malestar existe más allá del tono liviano.
Ferrari decepciona en la qualy, pero apunta todo a la carrera
La gran decepción para los tifosi fue Ferrari. En el trazado donde la Scuderia soñaba con una fiesta completa, Charles Leclerc sólo pudo ser cuarto, mientras que Lewis Hamilton terminó quinto.
El monegasco quedó a 218 milésimas de Gasly, mientras que el siete veces campeón se ubicó a apenas siete milésimas de su nuevo compañero, confirmando que el potencial del SF-26 estaba algo por debajo de lo esperado a una vuelta.
La Scuderia, de todos modos, tomó una decisión táctica: apostó más a la carrera, cargando sus SF-26 con mayor carga aerodinámica, sacrificando velocidad punta en clasificación pero priorizando grip y menor desgaste de neumáticos para el domingo.
Los autos rojos siguen siendo candidatos al triunfo del fin de semana gracias a ese enfoque, aunque para Hamilton el examen inicial será durísimo: compartirá fila de partida con Max Verstappen, sexto, en un duelo que promete chispas desde la largada.
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