En Entre Ríos, la prevención del picudo rojo de las palmeras se volvió una prioridad sanitaria y ambiental ante el riesgo de ingreso de la plaga al territorio continental argentino.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) expuso sobre la amenaza del insecto y subrayó la importancia del aviso inmediato ante cualquier sospecha de presencia en palmeras nativas u ornamentales, en el marco del ciclo “60 años del Parque Nacional El Palmar”, realizado en la ciudad de Concordia.
Durante la jornada, organizada por el área protegida junto al Museo Provincial de la Imagen, se analizó el impacto potencial del picudo rojo sobre la biodiversidad local, en un contexto en el que la plaga ya está presente en la República Oriental del Uruguay y fue detectada a inicios de 2026 en la isla Martín García.
En ese marco, el organismo sanitario recordó que el picudo rojo de las palmeras sigue siendo considerado una plaga ausente y de importancia cuarentenaria en el territorio continental de la Argentina, por lo que la vigilancia temprana y las denuncias ciudadanas resultan decisivas.
Cómo actúa el picudo rojo y por qué es tan peligroso
Profesionales de la Coordinación Regional de Protección Vegetal del Centro Regional Entre Ríos del SENASA brindaron detalles técnicos sobre la biología del insecto, los síntomas de infestación y las técnicas adecuadas para la toma y acondicionamiento de muestras.
Los especialistas explicaron que el mayor desafío frente al picudo rojo radica en su comportamiento biológico, ya que las larvas se alimentan de los tejidos internos de las palmeras y los daños permanecen ocultos hasta que el ataque está muy avanzado.
Respecto de sus características, se indicó que el picudo rojo se identifica por su cuerpo de color rojizo o anaranjado con manchas negras, de hasta 5 centímetros de largo, y una cabeza provista de un pico, rasgos que permiten diferenciarlo de otros insectos.
Su peligrosidad reside en que las larvas causan daños severos al alimentarse del interior del estípite, cavando galerías que provocan el decaimiento y la muerte de la palmera en poco tiempo, con impacto directo sobre el paisaje, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
Trabajo conjunto y canales de denuncia ante sospechas
Desde el Centro Regional Entre Ríos, el SENASA detalló que articula acciones de prevención del picudo rojo de las palmeras con municipios, comunas, referentes provinciales y la Administración de Parques Nacionales, entre otras instituciones.
Ese trabajo coordinado apunta a verificar la situación fitosanitaria de cada departamento, gestionar las denuncias ciudadanas ante sospechas de presencia del insecto y garantizar una respuesta rápida para contener eventuales focos que pudieran detectarse.
Con estas acciones, el organismo sanitario remarcó que refuerza su compromiso con la protección del patrimonio natural argentino y con la prevención del ingreso de plagas que puedan afectar tanto la biodiversidad como la producción nacional, especialmente en regiones de alto valor ambiental como El Palmar.
Ante la sospecha de presencia de picudo rojo o de síntomas compatibles con la plaga en palmeras, se debe comunicar de inmediato la situación al SENASA, ya sea a través del sitio web del Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO) o contactando a la oficina del organismo más cercana para activar los protocolos de control.


