El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, confirmó que “más de un millón” de inmigrantes presentaron la documentación para regularizar su situación bajo el plan extraordinario lanzado por el Ejecutivo y que concluye este martes, pese a la férrea oposición de la derecha.
Partidario de una política de acogida, el gobierno de coalición de izquierdas se ubica a contracorriente de gran parte de sus socios de la Unión Europea en materia migratoria, y se presenta como una excepción en el bloque.
“Queremos que el mundo vea a España como un país que respeta, que protege y que ampara los derechos humanos”, indicó Sánchez en su discurso de este martes, en el que calificó la medida como “buena” para la economía española, aunque reconoció los “desafíos” que implica.
Según el esquema de regularización masiva, las autoridades disponen de tres meses para tramitar las solicitudes y conceder —o no— permisos de residencia y trabajo válidos únicamente en España.
La fecha límite para presentar las solicitudes vence este martes por la noche.
Las personas interesadas debieron acreditar al menos cinco meses de permanencia en territorio español al 1 de enero y demostrar, además, que no cuentan con antecedentes penales.
Cuando se abrió el procedimiento, a mediados de abril, el Gobierno calculó que se beneficiarían alrededor de 500.000 personas, en su gran mayoría migrantes latinoamericanos.
“Sacar de la invisibilidad una realidad que existe”
Sánchez definió el plan como “un paso clave para sacar de la invisibilidad una realidad que existe en nuestro país, de cientos de miles de personas que conviven entre nosotros”, y volvió a defender una política migratoria “legal, segura y ordenada”.
Asediado por escándalos de corrupción y presunto tráfico de influencias que afectan a su entorno cercano y al Partido Socialista, el líder del PSOE convirtió este plan extraordinario en estandarte de la acción de su gobierno, a un año del final previsto de la legislatura.
“La inmigración ayuda a cubrir esas necesidades laborales, también a sostener el Estado del bienestar y mantiene vivos muchos territorios”, sostuvo el presidente del Gobierno, aludiendo al envejecimiento de la población.
Sin la llegada de extranjeros, advirtió, “España perdería un 19% de su PBI en 2050”.
Este enfoque pragmático fue especialmente celebrado en los últimos meses por el presidente de la principal organización empresarial española (CEOE), en un contexto marcado por las dificultades de contratación en determinados sectores de actividad.
Cruce con el PP y Vox por la política migratoria
En su intervención de este martes, Sánchez acusó al Partido Popular y a Vox, principales fuerzas de la oposición de derechas, de “alimentar el miedo” y “agitar discursos xenófobos” frente al plan de regularización, al que se oponen y en medio de sus reclamos recurrentes de dimisión por las causas judiciales que salpican al oficialismo.
“La convivencia no está libre de tensiones, lo sabemos. Por eso creo que integrar y otorgar ciudadanía no es negar los problemas, los desafíos que tenemos por delante. Es reconocerlos, es afrontarlos y resolverlos”, subrayó el jefe del Ejecutivo.
Historias detrás de la regularización
En España desde hace dos años y medio, Juana Hernández, una cubana de 59 años que vive en Madrid, celebró el plan del Gobierno. “Es una gran oportunidad”, contó ilusionada.
Licenciada en Lengua Inglesa y actualmente en formación para trabajar en el aeropuerto de Madrid-Barajas, relató que estuvo “un poco inquieta” al principio, hasta que recibió hace unos días, para su gran satisfacción, “la notificación de admisión a trámite” de su expediente.
En la región de Cantabria, en el norte del país, Mohamed, un marroquí de 23 años que lleva “unos cuatro años” viviendo en situación irregular, también espera poder acogerse al plan “para poder trabajar legalmente, cotizar” y evitar que empleadores poco escrupulosos se aprovechen de él, como ocurre con otras personas sin papeles.
Mohamed, que vive con su novia española y prefirió no dar su apellido, confía “en que pronto llegará” la notificación de que su expediente fue admitido.
Radiografía de la inmigración en España
España es una de las principales puertas de entrada de la inmigración hacia Europa. En 2025 ingresaron de manera irregular cerca de 37.000 personas, una cifra que supone un fuerte descenso del 42,6% respecto de 2024, según datos del Ministerio del Interior.
Al 1 de enero, más de 10 millones de personas nacidas en el extranjero residían en España, sobre una población total cercana a los 50 millones de habitantes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística (INE).


